Luis María, lacayo baboso: extorsión rima con Borbón y con Ansón (1)



Luis María Anson, lacayo de separatistas.

Enrique de Diego.

Luis María Ansón (es como le conocí, antes de que lo anglificara) ha escrito en el decaído El Mundo un pequeño y baboso artículo, como es habitual, haciendo méritos ante el emérito, con motivo de su 80 cumpleaños. De manera harto curiosa, lo que debería ser un simple ditirirambo entre corruptos, el mayor de España y uno de sus mejores y más trincones discípulos, deviene en un ataque contra Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, perseguido por la Justicia monárquica y garzonil de Santiago Pedraz. Un ataquito del pelota que ennoblece sobremanera a Miguel Bernad y le sitúa como lo que es: la gran referencia nacional de lucha contra la corrupción que en España tiene a un máximo responsable que no es otro que Juan Carlos de Borbón, porque la corrupción en las sociedades, como en los peces, empieza siempre por la cabeza y el mismo día que inició su reinado empezó a cobrar una suculenta comisión de todos y cada uno de los barriles de petróleo importados desde las petromonarquías integristas, a las que de manera tan abyecta ha vendido a España, con gestos como enviar a Corinna a coger los maletines, arruinar unas cuantas empresas españolas y conseguir que su barragana abandonara el solar patrio con la mordida de 30 millones de euros.

Juan Carlos, que cumple 80 años de corrupción y vileza, y al que el lacayo Ansón presentó como marido (4.256 amantes, alguna lanzada por la ventana, como  Sandra Mozarowsky) y padre ejemplar podía haber tirado de chequera, siendo una de las mayores fortunas de Europa, para pasarles unos millones de euros al matrimonio Urdangarín, pero prefirió introducirles en el sucio negocio de la expoliación de los fondos públicos. Porque Juan Carlos ha sido un trincón compulsivo, que no ha tenido suficiente con los barriles de petróleo ni con que le pagaran todo en el viaje a Botswana, sino que se dedicaba a dar sablazos en audiencias y eventos, enviando después a Manuel Prado y Colón de Carvajal, que entrambos hasta estafaron a la familia real kuwaiti, haciendo negocio con la sangre de los soldados. Juan Carlos es el jefe de la trama del caso Nòos.

Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón. /Foto: elpais.com.

Ansón ofrece una imagen edulcorada de Cristina Borbón que, a estas alturas, no se la cree nadie como una modosita “inteligente, sencilla, espontánea, solidaria”. Muy solidaria con el dinero del contribuyente, al que saqueaba en comandita con su maromo, hasta tener que haber establecido la doctrina jurídica de la tonta del bote, de modo que era tan inteligente que no se enteraba de lo que firmaba y se le ha concedido una especie de amnistía sin declararla incapaz. Es decir que cualquiera puede firmar lo que dé la gana sin responsabilidades, siempre que se apellide Borbón.

El mayor lacayo y más baboso del reino -conocido acosador sexual con su temprana llegada a la dorada edad de la impotencia- muestra las cartas de lo que va a ser el juicio contra Miguel Bernad. Un juicio con cartas marcadas, sin pruebas, ni tan siquiera indicios, en el que se pretende hacer pagar a Bernad la osadía de ser un hombre honrado en un reino de corruptos y de haber sentado a la tonta del bote de Cristina en el banquillo, la misma que endosaba los gastos del servicio a Nòos, porque es muy solidaria la niña. Dice Ansón que Miguel Roca, conocido separatista, “tuvo la inteligencia de no aceptar el chantaje de 3.000.000 de euros que Manos Limpias y Ausbanc exigían para retirar los cargos”. Ansón no ha diferenciado en su vida entre la verdad y la mentira, lo suyo es mentir y manipular. Es todo lo contrario, Bernad tuvo la entereza y la inmensa honradez de no aceptar el ofrecimiento que le hizo un abogado del despacho de Miguel Roca.

Iñaki Urdangarín, Juan Carlos y Cristina de Borbón y Corinna. /Foto: mil21.es.

Habla el baboso de “trama de chantaje a la Infanta“. Aquí la única trama que ha existido es la de Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón cobrando millones de euros por pequeñas conferencias, por saraos de cartón piedra, por mediaciones que nunca se hicieron, por influencias que no se movieron y por todo ello facturaban con cargo al sufrido contribuyente.

Jordi Pujol. /Foto: lasvocesdelpueblo.com.

Hombre, Luis María, extorsión rima con Borbón y con Ansón, que tú no has sido manco, que junto con tu hermano Rafael montasteis una trama en la que a cambio de salir en Abc facturabais a tanto la foto, pero ¡si llegaste a declarar a Jordi Pujolespañol del año” porque pasó por caja! Pero, si has vendido mil veces a España, cobrando, por ejemplo, mordidas del PNV por cuidar la imagen de Arzalluz y Ardanza. Hombre, Luis María, si eres ya más conocido que la Chelito como un extorsionador oficial y un lacayo compulsivo.

Lo dicho: extorsión rima con Borbón y con Ansón. Mañana, más.


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