Luis Bru
Son un matrimonio de la casta: a ellos les va mejor cuanto peor les va a los españoles, mediante un sistema cerrado de privilegios a costa de los contribuyentes. Son adictos a la liposucción y al gratis total. José Manuel García Margallo e Isabel Barreiro les va mejor cuanta más crisis hay. Su último endose al contribuyente: un viaje de placer en el buque escuela Juan Sebastián Elcano.
La casta es endogámica. Se casan entre ellos. Aúnan así dos sueldos públicos o entran y salen con soltura por las puertas giratorias. Sus ingresos son limpios pues, en su avaricia irrestricta, toda su vida corre a cargo del contribuyente: no sólo el coche oficial y las dietas, también el asueto, el ocio e incluso la cirugía estética.
Y cuando se ven en peligro, recurren al voto del miedo: ¿qué sería de los pobres mortales sin ellos? El caos, la anarquía.
José Manuel García Margallo apagó las penas del divorcio de su primer matrimonio haciendo “turismo sexual”, lo que él gráficamente describe como “tiro a la mulata”, por El Caribe, con Mariano Rajoy, con destinos preferentes en Isla Guadalupe, República Dominicana y Cuba. Para ello usaban, el barco de Margallo.
Luego, el diputado por Alicante, ministro de Asuntos Exteriores en funciones y candidato del PP a deshonrar la presidencia del Congreso –ya muy deteriorada tras José Bono y Federico Trillo– conoció a Isabel Ferrero, quince años más joven que el septuagenario, en el ámbito de la política. Ella era diputada autonómica en la Asamblea de Madrid. Juntos escribieron un libro “Carta desde tres parlamentos”, publicado por la Editorial Planeta en 2009, junto con Vicente Martínez Pujalte. Margallo escribía desde el Parlamento europeo, Isabel Barreiro desde la Asamblea de Madrid y Vicente Martínez Pujalte desde el Congreso, al tiempo que su empresa de asesoría, Sirga XXI Consultores, facturaba 75.000 euros a Collosa, una empresa favorecida en Castilla y León con el gran pelotazo subvencionado de los parques eólicos.
De jefa de gabinete de Güemes a directiva de la farmacéutica Glaxo
Isabel Barreiro fue hasta marzo de 2010, jefa del gabinete del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes. No le costó mucho encontrar trabajo tras unos meses de asueto: en septiembre fue fichada por el laboratorio farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK) como directora autonómica de asuntos sanitarios. Glaxo se presenta continuamente a concursos públicos. Es un caso que en muchas sociedades sería considerado claramente de tráfico de influencias. Como Isabel Barreiro estaba por libre designación, a dedo, no entraba en la normativa de incompatibilidades. Merced a los buenos oficios de la esposa de Margallo, Glaxo colocó una importante partida de vacunas contra el papiloma a la Comunidad de Madrid.
Tras sendas liposucciones, la del ministro a cargo del contribuyente, la de su esposa es un misterio, el matrimonio frecuenta la jet-set, el ministro concede entrevistas a Vanity fair y ambos se hicieron habituales de Corinna, la amante de Juan Carlos de Borbón. Maribel Barreiro (1959) es una “fashion victim”: asidua a las fiestas con “glamour”, su cambio estético ha sido espectacular.
Viaje de placer en el buque escuela Juan Sebastián Elcano
El matrimonio es adicto al gratis total con cargo al contribuyente, una pasión desatada en la casta. Si bien José Manuel García-Margallo es propietario del Canopus, un buque de lujo, amarrado en un puerto de la costa alicantina, ha usado de continuo los bienes de la Armada para “navegaciones por el estuario del Tajo y por la costa portuguesa” cuando uno de los buques de la Marina fondeaba en la capital portuguesa, gestiones que le facilitaba la Embajada en Lisboa. También le cogió el gusto al Giralda, de 22 metros de eslora, barco de Don Juan que fue donado a la Armada. El último viaje de placer gratis total, del que ha informado El Plural, ha sido un viaje entre los días 2 y 8 de este mes de julio en el buque escuela de la Armada, Juan Sebastián Elcano, al que, entre los noventa selectos invitados, también figuraban Advertismentel expresidente del PP andaluz, exalcalde de Sevilla y actual diputado, Juan Ignacio Zoido. Y junto a él, también figuraba quien había sido su portavoz, Gregorio Serrano, también acompañado de su esposa.