Un error no hacer la autopsia a José Manuel Maza



José Manuel Maza. /Foto: clarin.com.

Enrique de Diego.

En España, en los últimos tiempos, no hay nada que se haga bien. Es un error no hacer la autopsia a José Manuel Maza. Cuando se produce un deceso súbito, aunque sea en un hospital, por lo general se ordena la realización de la autopsia. Parece que en ciertos niveles de la casta tal trámite no se lleva a cabo, como una especie de privilegio póstumo.

José Manuel Maza padecía una enfermedad crónica: diabetes. Se había sentido mal los tres días anteriores, y llegó a desmayarse en el hotel de Buenos Aires. Tras consulta médica se recomendó su inmediato ingreso en un hospital privado, la Clínica Baxterrica. Maza padeció una infección renal que pasó a su sangre difundiéndose por todo el cuerpo, provocando un “shock séptico”. Nada anormal.

Pío García Escudero.

Es obvio que España vive unas circunstancias extraordinarias, con un proceso sedicioso en Cataluña, frente al que, en calidad de Fiscal General del Estado, José Manuel Maza había sido pieza fundamental, con denuncias contra el Gobierno de la Generalitat, la Mesa del Parlament y los presidentes de las asociaciones Asamblea Nacional Catalana y Ómnium Cutural. La primera cuestión sorprendente es que estuviera en Buenos Aires. Hubiera sido de una responsabilidad mínima suspender su presencia en la Asamblea de Ministerios Fiscales. Había asistido a una recepción en la Embajada de España en honor al presidente del Senado, Pío García Escudero. Otra irresponsabilidad más. García Escudero ha sido otra pieza clave contra la proclama sediciosa. Al parecer, media España estaba en Buenos Aires.

Javier Santodomingo, embajador.

Que en medio de la crisis catalana muera el Fiscal General del Estado no deja de causar sorpresa en una opinión pública que no tiene por qué conocer los problemas de salud de Maza. Ese viaje a Argentina nunca debió producirse, pero tras esa irresponsabilidad, al haberse producido el deceso en un momento delicado hubiera sido conveniente despejar cualquier duda, incluso la de un tratamiento defectuoso o una negligencia médica. Es lo que se hace con el común de los mortales. El embajador de España en Argentina, Javier Santodomingo ha justificado que no se practique la autopsia en que ha muerto de “muerte natural”, pero no parece tan normal como pretende el embajador.


OPINA EN RAMBLA LIBRE