Pedro J Ramírez no se ha quitado el papel de la cabeza y esa es la razón del fracaso de su digital



Pedro J, y detrás un león de peluche. /Foto: elconfidencialdigital.com.

Miguel Sempere.

Que un digital que se llama El Español no sea ninguna referencia en medio de esta crisis nacional indica la profundidad del fracaso de Pedro J Ramírez, en una aventura en la que ni ha encontrado ni puede encontrar su sitio, porque, como señala un analista de medios, “Pedro J no se ha quitado el papel de la cabeza, no ha entendido internet. Se ha quedado desfasado“.  Sólo algunos digitales ultraseparatistas han hecho alguna cita de El Español y, curiosamente, en un sentido positivo.
La revolución prometida se ha quedado en nada. Además de falta de pulso informativo, El Español ha desconcertado con su giro a la izquierda, que parece ser la consecuencia del enamoramiento de la polémica abogada Cruz Sánchez de Lara, una socialista de la línea Zapatero y Bibiana Aído, con la que colaboró en operaciones de imagen como “Objetivo 15: equilibrio en los consejos de administración” y que perteneció a la trama cazasubvenciones del PSOE como directora del área jurídica de violencia de género de la Federación de Mujeres Progresistas (un chiringuito del PSOE).
El Español no se dirige al público tradicional de El Mundo de Pedro J, de la derecha pagana, sino que es actualmente un medio escorado hacia la izquierda y eso explica su baja audiencia, que le ha hecho establecer un cúmulo de alianzas para sumar y disimular su fracaso. Es un diario “radicalmente feminista“, como destaca un analista de comunicación, “es cierto que lo ha sido desde su inicio, pero con el nuevo ligue, Pedro Jota se ha desatado por completo y es, a día de hoy, uno de los principales puntales de la ideología de género en lo que a prensa on line se refiere”. “Es ultrafeminista, homosexualista y cristófobo”, como describe Eulogio López.
No extrañan las continuas bajas de suscriptores y la incapacidad para captar nuevos, a pesar de ofertas de saldo. “El Español es un híbrido que no se sabe muy bien qué quiere. Pedro Jota sabrá mucho de papel pero de prensa digital no tiene ni idea. Y, además, no se deja asesorar”. De ahí que en el año 2015 perdiera 3,1 millones y en el 2016, 3,6 millones. Un medio que gasta cinco millones en nóminas, aunque, como apuntan fuentes solventes, “la que desequilibra es la de Pedro J”.

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