Escándalo: La juez deja en libertad a Trapero y al frente de los mossos



Josep Lluís Trapero llegando hoy a la Audiencia. /Foto: lavanguardia.com.

Miguel Sempere.

A veces, muchas veces, resulta difícil entender la Justicia en España. A Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, sin ninguna denuncia, ni indicio, se le metió en prisión preventiva durante ocho meses. El jefe de los mossos, Josep Lluís Trapero acusado de delito de sedición, la juez de la Audiencia Nacional le deja en libertad al frente de una fuerza armada de 17.000 hombres. La juez, Carmen Lamela debería abandonar la carrera judicial y Trapero ingresar en prisión, como, por otra parte, pedía la Fiscalía que aducía, con toda la razón, la posibilidad de la reiteración en el delito.

En España, hay más de 7.000 presos preventivos. La inmensa mayoría por cuestiones mucho menos graves que la que se dirime. Se trata de una sedición manifiesta que está en marcha, que representa graves riesgos, incluso de violencia.

Para el Ministerio Público, si Trapero sigue en libertad con el mando de la policía autonómica se corre el peligro de que siga dando órdenes a sus agentes contrarias a las órdenes judiciales de impedir la declaración de independencia de Catalunya, según explican fuentes jurídicas.

La Fiscalía, apoyada en la investigación de la Guardia Civil, considera que Trapero es el “brazo ejecutor” del plan estratégico ideado para llegar hasta la independencia. De la investigación se desprende que hubo una orden generalizada a los agentes para no colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en evitar el referéndum del 1 de octubre.

El interrogatorio de Trapero ha durado algo menos de dos horas. Primero declaró la secretaria judicial del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, que estuvo encerrada en la conselleria de Economia el 20 de septiembre. Después, dos guardias civiles que formaban parte de la misma comitiva judicial, y que explicaron que desde que solicitaron auxilio a los Mossos pasaron cuatro horas hasta que un mando apareció por la Conselleria para preguntar lo que ocurría.

Después de estas testificales comenzó el interrogatorio a la intendente de los Mossos, Teresa Laplana, responsable de lo ocurrido el 20 de septiembre. Tras una declaración de una hora y media -realizada por videoconferencia-, el teniente fiscal Miguel Ángel Carballo solicitó para ella el ingreso en prisión bajo una fianza de 40.000 euros.

En su caso, la juez rechazó la medida y optó por otras menos gravosas, como la prohibición de salir del país, para reducir un posible riesgo se fuga, y la obligación de acudir cada quince días al Juzgado para estar controlada.

En el caso de Trapero, se ha justificado diciendo que en ningún caso hubo desobediencia a las órdenes judiciales. Toda España ha visto como los mossos dejaron hacer durante el 1-0, algunos incluso llevaron las urnas en sus coches policiales, no faltaron quienes se enfrentaron a la Guardia Civil y a la Policía Nacional. Es todo tan evidente, que produce sonrojo la decisión de la juez.

El fiscal no ha considerado creíbles sus explicaciones y tras finalizar el interrogatorio ha solicitado a la instructora que le envíe a prisión de manera incondicional dado que existe el riesgo de que no deponga su actitud de “inacción” frente al desafío independentista.

 


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