Las ratas abandonan el barco separatista: el caso Joan Hortalà y María Àngels Vallvé



María Ángels Vallvé. /Foto: expansion.com.

Luis Bru.

Desbandada de empresas desde Cataluña, sobre la que conviene avisar que puede ser fraude de ley si sólo es nominal y no trasladan sus sedes centrales. En algunos casos se trata de aquello de las ratas que abandonan el barco separatista. Es el caso del brocker GVC Gaesco que traslada su sede social a sus oficinas en Madrid, en la Calle Marqués de Villamagna, 3.

Joan Hortalá.

La empresa es propiedad de Joan Hortalá y de la familia Vallvé, presidida por María Ángeles Vallvé, esposa de Joan Hortalá.

El padre de los Vallvé fue el fundador de Ómnium Cultural. Joan Vallvé Ribera es consejero de GVC Gaesco y vicepresidente de Ómniun Cultural, el número dos detrás de Jordi Cuixart, dirigente, por tanto, de la sedición. Ahora se informa de su cese en sus funciones, cuando los clientes están huyendo despavoridos y pidiendo explicaciones.

Los Vallvé son los principales financiadores de Ómnium Cultural. Joan Hortalá, que ahora preside la Bolsa de Barcelona, fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona por Esquerra Republicana de Cataluña, luego diputado autonómico, consejero de Industria y Energía con Jordi Pujol y secretario general de Esquerra Republicana.

Joan Vallvé, vicepresidente de Ómnium Cultural.

Para comprar el 100% de las acciones del brocker GVC Gaesco la familia Vallvé recibió un préstamo de 12 millones de euros del Institut Català de Finances.

Con todo ese historial independentista, María Ángels Vallvé ha emitido una nota en la que habla de la neutralidad de la empresa.

Boicot a productos separatistas: Cola Cao, Gallina Blanca, Casa Tarradellas, Cervezas Damm


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