España y Cataluña: Apuntes para la unidad de España



José Ortega y Gasset, /Foto: rtve.es.

Fernando Alonso Barahona.

Dadme una palanca —es decir, un hombre o un grupito de hombres capaces de sacrificios— y un punto de apoyo, es decir, un sentimiento de nacionalidad joven, de imperio a forjar o de religiosidad fresca —y yo os reharé un Pueblo

EUGENIO D’ ORS   (Glosario. 1910)

“Durante cuatro siglos, el uso social de Cataluña ha sido leer y escribir en español, aunque siguiera hablando en catalán. Adviértase que la casi entera desaparición de la literatura catalana coincide con la invención de la imprenta, es decir, con el acceso a la lectura de las mayorías. Podemos decir que, salvo minorías muy reducidas, no ha existido el uso de leer en catalán; cuando a mediados del siglo XIX se inicia, no pasa de ser una vigencia parcial, coexistente con otra más fuerte, la de leer en español; por eso muchos catalanes, cuya adhesión al catalán es muy viva y que lo hablan constantemente, prefieren leer en español en condiciones “neutrales”; por ejemplo, un libro extranjero traducido.”

Consideración de CataluñaJulián Marías, Aymá S.A. Editora, Barcelona, 1966, p. 63

El desafío secesionista de una parte de Cataluña alimentada por el dinero público de los últimos treinta años,  el cultivo del odio a España desde las escuelas y la manipulación y falseamiento de la Historia pretende alcanzar su cúspide con al simulacro de referéndum previsto para el 1 de octubre de 2017 y prohibido por el Tribunal Constitucional .

El problema es desde luego político y cultural y se ha visto agrandado por la inacción del Estado en las últimas décadas por no mencionar el práctico abandono cultural en el que los sucesivos gobiernos de los grandes partidos han sumido a Cataluña a la vez que esos mismos gobiernos se apoyaban en los votos de la minoría catalana para mantener ese  gobierno .

La dura verdad es que España se ha convertido en el único país del mundo en el que no se puede escolarizar con normalidad o rotular con libertad los establecimientos comerciales en un idioma oficial del propio país . Y este idioma es el español vehículo cultural de más de 300 millones de personas en todo el mundo y con influencia creciente. Todo ello mucho antes de este 1 de octubre de 2017 y sin que nadie – salvo los que lo sufren – hayan parecido preocuparse pese a la gravedad y abierta ilegalidad de los hechos .

Es bueno recordar pinceladas de la historia. Ramón Menendez Pidal, maestro de historiadores abundaba ya en 1910: El peligro está en que siendo un defecto español la insolidaridad, nuestro regionalismo propende a desarrollar todo aquello que es diferencial negativamente, todo lo que separa y no lo que une. No es grave el ataque de las regiones contra el centralismo madrileño, tan pobre de irradiación y en tantos aspectos causante tan sólo de graves perjuicios para la vida nacional. No; lo grave es el aislamiento de unas regiones respecto de otras, el encerramiento en sí mismas, el egoísmo defensivo, la acentuación de las diferencias negativas irreductibles a un ideal común. No me asustaría el hecho de que se desarrollasen en las regiones o en algunas de ellas ideales imperialistas y expansivos que las hicieran luchar entre sí para imponerse las unas a las otras, llegando a adquirir cualquiera de ellas (siempre sería por este hecho la superior) la hegemonía de España. Pero todo demuestra desgraciadamente que no es así. 

En el ensayo España y Cataluña, el británico Herry Kamen advierte la falacia de la decadencia catalana ya que es tras su inventada pérdida cuando se  convierte en el territorio más dinámico de España. Los números cantan: Barcelona, que a principios del siglo XVIII tenía 35.000 habitantes, se planta en 110.000 a finales del mismo, mientras las ciudades castellanas languidecen.

El permiso de comerciar directamente con las Indias (1778) significa el despegue definitivo, con un impulso de las exportaciones españolas a ultramar desde Cataluña, mientras Sevilla y Cádiz pierden terreno. «Cataluña inunda con sus productos los comercios de España y América, convirtiéndola en centro de la primera revolución industrial española».

Y Ferran Soldevila sentencia: «Los catalanes fueron quienes más y mejor supieron aprovechar la apertura del comercio con las Indias. El resurgimiento económico de Cataluña era un hecho, situándola a la cabeza de la economía española».

Miguel de Unamuno en enero de 1919 señalaba: El exclusivismo puede producir un grave conflicto entre la lengua regional y la lengua oficial de España, que no es una lengua castellana nacional, sino internacional, que hablan más de 20 naciones.

Ortega y Gasset en España invertebrada y Julián Marías en España inteligible (que lleva por subtítulo Razón histórica de las Españas ) han analizado el proyecto sugestivo de vida en común que debe acertar a crear España. Las Españas entendidas no como inexistentes naciones sino como formas diversas de proyectar la vida en cada región. La unidad no es uniformidad sino riqueza varia pero dentro del ineludible proyecto común.

Ortega pronunció en las Cortes su célebre discurso sobre el Estatuto catalán el 13 de mayo de 1932, del que extraemos: Pero una vez hechas estas distinciones, que eran de importancia, reconozcamos que hay de sobra catalanes que, en efecto, quieren vivir aparte de España. Ellos son los que nos presentan el problema; ellos constituyen el llamado problema catalán, del cual yo he dicho que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar. Y ello es bien evidente; porque frente a ese sentimiento de una Cataluña que no se siente española, existe el otro sentimiento de todos los demás españoles que sienten a Cataluña como un ingrediente y trozo esencial de España, de esa gran unidad histórica, de esa radical comunidad de destino, de esfuerzos, de penas, de ilusiones, de intereses, de esplendor y de miseria, a la cual tienen puesta todos esos españoles inexorablemente su emoción y su voluntad.

Julián Marías publicó además en 1966: Consideraciones de Cataluña: En la palabra “consideración” viene de la palabra latina –sidus– que significa la estrella en Constelación, unida a otras.  “Considerar” era originalmente observar las estrellas y buscar en ellas el augurio, el destino de las cosas; y de ahí mirar atentamente, cuidadosamente. Y como cuando algo se mira bien, se lo mira “con miramiento”, consideración quiere decir también estimación y respeto. Con esta manera de mirar, que es la que hace sentir al corazón, Julián Marías recorre Cataluña entera y la recrea proyectando desde la razón vital sus posibilidades.

En un artículo premonitorio del 19 de junio de 1987 titulado Totalitarismo legal, Marías rechaza la posibilidad de partición de España, aún en el caso de un referéndum nacional pues : “Un país no es propiedad de los presentes , pertenece sobre todo a todas las generaciones que lo han constituido y todavía más a los venideros”.

En la víspera del golpe de Estado organizado por el independentismo catalán  – con el infame apoyo casi en masa de la extrema izquierda de aquí y de allá – y que ha de explotar el 1 de octubre de 2017 el artista Albert Boadella resumió acerca de la identidad cultural:

La fusión de una larga historia común produce en el terreno de las artes la existencia de una profunda idiosincrasia cultural que acaba formando parte del patrimonio de todos. Encontramos unas artes realizadas por castellanos, catalanes, extremeños, vascos o andaluces pero cuyas herencias y formas de expresión se engloban dentro de un conjunto de cierta homogeneidad, el cual, frente a la mirada externa, es catalogado como español.

El pintor Velázquez nos representa a los ciudadanos de esta nación de la misma manera que el malagueño Picasso o las zarzuelas del catalán Amadeo Vives, y a nadie se le ocurre reivindicar su pintura o su música como propia exclusivamente de la región en la que nacieron.

La secesión solo tiene dos caminos, el golpe de Estado y el procedimiento complejo  de reforma constitucional previsto en nuestra Carta Magna. Si se elige el golpe de Estado como meta habrá que tener en cuenta diversos factores: llevamos varios años de incumplimiento legal manifiesto, persecución del idioma oficial de España  y subvención económica  reiterada de toda manifestación independentista aunque ello suponga la quiebra técnica de la Comunidad Autónoma  Debe antojarse por tanto clara cual  debe ser la respuesta proporcionada.

El hecho de que la secesión alentada por iluminados y extremistas haya encontrado cobijo en la extrema izquierda española ( Podemos a la cabeza ) arroja datos asimismo sobre la gravedad de una situación que debió reconducirse hace tiempo y con el compromiso de colaboración entre los grandes partidos constitucionalistas .

Después de impedir el golpe habrá llegado el momento de acometer políticas de reformas, culturales y de regeneración de Cataluña y de España. De lo contrario simplemente se habrá aplazado una vez más el problema . Y desde luego la petición de más recursos ya no tiene sentido puesto que resulta simplemente imposible . Ya un presidente de la Generalidad catalana reconoció que la presencia del Estado era residual en Cataluña. No cabe recortar más por tanto, la solución seguramente será la contraria.

Cataluña de Gaudí y Espriu, de Eugenio D’ Ors y Jacinto Verdaguer, de Josep Pla y Francisco Cambó, de Pere Gimferrer, Cataluña española y universal del genio de Salvador Dalí.

Cataluña más que nunca belleza original y propia de las Españas.

 


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