Escándalo en Monforte del Cid: El concejal de personal presumió, en un pub, de hacer mobbing



A la izquierda, Vicente García Sáiz. /Foto: valledelasuvas.com.

Josep Sansano.

En una escena que parece sacada de “Tiempo de silencio” de Luis Martín-Santos o “Los santos inocentes” de Miguel Delibes, retrotayéndonos a la peor España caciquil, el concejal de personal y primer teniente de alcalde, Vicente García Sáiz, ante numerosos testigos, entre ellos un concejal de Izquierda Unida, quizás animado por la ingesta de líquidos espirituosos, se jactó de presunto maltratador y de ir a ejecutar un mobbing. La escena tabernaria se produjo el 26 de noviembre de 2016.

Según la denuncia presentada ante el Ayuntamiento para que se depuraran responsabilidades, afirmó a voces que “estaba harto de Santiago de Munck, que a él como concejal podrían inhabilitarle pero que no le preocupaba pues él vivía de su sueldo en el aeropuerto (es sindicalista), pero como Santiago de Munck vivía solo de su sueldo de funcionario iba a hacer todo lo posible para echarle del Ayuntamiento y que se quedase sin su medio de vida”.

En las aseveraciones es claro el dolo y la conciencia delictiva. El 2 de diciembre, la alcaldesa de Izquierda Unida, María Dolores Berenguer Belló, comunicó que había comprobado la veracidad de los hechos, pidió calma para que pasaran las fiestas patronales y entonces se reuniría el pacto de gobierno, formado por IU, PSOE (Vicente García Sáiz y otro concejal) y dos expulsados de Ciudadanos, con María Teresa de las Nieves Alberola. El 10 de mayo, José Fernando Mullor López, secretario accidental, dio una tediosa e inconsistente respuesta desestimatoria reproduciendo la legislación sobre injurias y calumnias.

Despacho de Francisco José Lifante, asesor de la alcaldesa. /Foto: ramblalibre.com.

No se trató de una simple bravuconada tabernaria, sino que Vicente García Sáiz puso en marcha un presunto mobbing, delito tipificado en el Código Penal, Art. 173.1º: “El que infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años. Con la misma pena serán castigados los que, en el ámbito de cualquier relación laboral o funcionarial y prevaliéndose de su relación de superioridad, realicen contra otro de forma reiterada actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan grave acoso contra la víctima”…

La alcaldesa de Monforte, María Dolores Berenguer Belló. /Foto: youtube.com.

El concejal de Personal degradó a Santiago de Munck, técnico de la Administración por oposición, a un edificio vacío, en un despacho sucio y sin muebles, le impidió sacar los efectos personales de su anterior despacho, fue al único funcionario al que le quitó todos los complementos salariales, todo ello con el consentimiento de la alcaldesa, que podría haber incurrido presuntamente en el mismo delito de mobbing, como tendrán que dictaminar los tribunales. El último episodio ha sido la apertura de expediente de expulsión aprobada por el equipo de Gobierno, a propuesta del concejal de Personal y primer teniente de alcalde.


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