Vox: Jaula de pocos grillos e Inma Sequí sin comillas



Inma Sequí. /Foto: twitter.com.

Enrique de Diego

Vox es un partido fallido que ha sufrido mutaciones y que ha devenido en una jaula de pocos grillos defendiendo un sueldo indigno. Vox empezó siendo el PP auténtico, un partido europeísta y defensor de los valores del PP de Aznar y Esperanza Aguirre traicionados por Rajoy. Se presentó a las elecciones europeas encabezado por Aleix Vidal-Quadras.

Luego ha mutado a partido identitario. En medio han quedado algunos de los mejores, como Juan Jara, hombre de principios, insobornable. La última movida ha sido la dimisión de Inma Sequí, la conquense mediática. Inma Sequí abandonó la vicesecretaria de juventud hace unos meses. El lunes mantuve con ella una breve conversación; entre otras cosas, porque estaba a punto de entrar en un examen. Hemos quitado las comillas a todo lo hablado. Habló de discrepancias ideológicas, además de razones personales y a la pregunta ¿Entonces, eres más identitaria que la línea de Vox”. La respuesta fue contundente: “Sí”. Así que Inma, titular “soy más identitaria que la línea oficial de Vox” es perfectamente legítimo.

Inma tendrá que explicarse pero con más claridad, porque por un lado tiene discrepancias, por otro dimite y por el tercero está muy agradecida a Santiago Abascal. Si estás agradecida a Abascal, ¿por qué dimites? Y ¿por qué lo mantenéis en silencio durante meses, en un ejemplo vergonzante de absoluta falta de transparencia, hasta que lo desvela Rambla Libre?

Está claro, eso sí, que Inma Sequí ha hipotecado su vida. La política es un muy absorbente. Los estudios, también. En Vox está todo el pescado repartido. No hubo ni hay sueldos para Seguí ni para Sequí. Es un chiringuito para una pequeña cúpula, que ya debe resultar inservible porque en su mismo espacio desde el mismo origen pepero están lanzando un nuevo partido tapón, Avanza, promovido por Beningo Blanco, que lanzó a los padres a la objeción de conciencia contra educación para la ciudadanía y luego los dejó en la estacada.

No me queda más que agradecer las lecciones de periodismo de la lideresa fallida, Inma Sequí, y desearle que apruebe los exámenes e hinque los codos, aún no es tarde. Y a Santiago Abascal recomendarle que empiece a pensar en un trabajo serio. El chollo se acaba.


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