En la mafia del PP no queda honrado ni Jesús Gómez



Jesús Gómez. /Foto: confilegal.com.

Enrique de Diego

La mafia PP podría salvarse si quedara uno honrado. Podría ser Jesús Gómez, exalcalde de Leganés y diputado regional; un parásito que está de “retirada política” y si recibiera –dice- una oferta profesional “atractiva” no se lo pensaba dos veces. No es muy edificante la postura: lo ético sería la retirada de verdad, más pronto que tarde.

Jesús Gómez recorrió los despachos idóneos para denunciar que Ignacio González tenía una cuenta en Suiza. Es probable que si a Gómez le hubieran dejado de candidato por Leganés no se hubiera molestado en llamar a las puertas, pero Ignacio González se la tenía jurada y Gómez le correspondía en la inquina. En los despachos le dijeron que el PP es la mafia y en toda mafia que se precie se practica la omertá.

Eso lo ha sabido siempre bien Cristina Cifuentes, a quien Gómez le está haciendo un traje más a medida que esas túnicas o mantas estrambóticas que se gasta la rubia. Gómez, que conoce el paño, ha recuperado la sensatez en su prejubilación política –mala hora en la que se puso a twittear conmigo y a desvelar sus secretos accionariales- y dice las verdades del barquero: “me pregunto si la encargada de revisarlo todo (presidenta del Comité de Derechos y Garantías) no se enteró de nada”, “la que estaba en el comité de dirección era ella”, “lo que tiene que hacer es dar explicaciones”. ¡Vamos, que la Cifu venga a dar clases de moralidad es una desfachatez descomunal! Incluso Gómez insinúa afinidades obscenas entre Cifuentes e Ignacio González, “a lo mejor es que ella se llevaba demasiado bien”, jugando a los médicos o a los chinos.

Están tan bajos los resortes morales de esta sociedad, está tan llena de mierda esta mierdocracia, donde los más mierdas medran y trincan, que uno está casi dispuesto a enternecerse y reblandecerse con esta cruzada ética de Jesús Gómez y olvidarse incluso de sus subvenciones al medio del que es accionista, pero aquí uno no se puede ni fiar de Jesús Gómez. Porque hete aquí la declaración de Jesús Sánchez, exconcejal del PP en San Fernando de Henares, testigo en relación con la suculenta comisión de 1,4 millones de euros ingresada por OHL en la cuenta suiza de Ignacio González. Atentos a su declaración en sede judicial: “el testigo también citó una reunión que mantuvo con Esperanza Aguirre y Jesús Gómez después de que se conociera que Francisco Granados había tenido una cuenta en Suiza. En ese encuentro, Gómez reconoció que también tuvo cuenta en el país helvético cuando no estaba en política. Aguirre, entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, le respondió, según la declaración del concejal madrileño: “no me digas eso porque te tengo que denunciar ahora mismo”.

Por supuesto, la exlideresa no denunció nada que para eso el PP es una mafia. Pero hete aquí que el honrado Gómez también fue adicto a la banca helvética, “antes de dedicarse a la política”. ¿Seguro? ¿Qué llevaba los ahorros de empleado del chiringuito de Losantos, que paga mal? Es que no queda honrado ni Jesús Gómez en la mafia PP, a la que, por el mínimo de decencia y dignidad nacional, habría que ilegalizar.

 

 

 

 


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