Ha muerto Germán Yanke, gran persona y un renacentista



Germán Yanke. /Foto: euskonews.com.

Enrique de Diego

Conmocionado por la muerte de Germán Yanke. Una gran persona, un gran amigo, un hombre cultivado con el que era una delicia conversar. Le recuerdo en casa, deleitándose con la comida como buen bilbaíno y en el día de mi boda con un finísimo sentido del humor.

Cuando, durante mi etapa como jefe de la sección política de Abc, veranee varios años en Bilbao coincidí con él a menudo en excursiones “ideológicas”, en las que me presentaba a especímenes de la fauna política regional, tan variada y agitada.

Germán Yanke era de Bilbao y ejercía. Con raíces checas, proveniente de una familia de armadores, exalumno del Colegio Gaztelueta, era uno de los hombres más cultos que he conocido. Poeta, con cuatro poemarios publicados. Biógrafo de Blas de Otero. Un alma delicada.

Cuando fue nombrado director de la revista Época me recibió con los brazos abiertos como corresponsal político. Fueron tiempos muy fructíferos y creativos en los que Época volvió a ser una referencia de solvencia y buen periodismo.

Fue director del Diario de la Noche de Telemadrid, un informativo de autor que rompió moldes y fue muy seguido. Lo despidió injustamente Esperanza Aguirre, bajo la influencia de Federico Jiménez Losantos, porque Germán Yanke, que siempre tuvo un alto contenido ético en su actuación profesional, no se plegó a las estúpidas patrañas de la conspiranoia del 11-M.

En 2013 tuvo un derrame cerebral y tras cuatro años de enfermedad grave ha entregado su alma a Dios a los 61 años.

Germán, fue un honor haberte conocido, y todos los ratos contigo fueron agradables y alentadores con tu fina ironía, tu sentido del humor y tu lucidez. Que Dios te tenga en su gloria, Germán.

 

 


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