Federico Trillo: Algo huele a podrido en Cartagena



Federico Trillo. /Foto: ultimahora.es.
Federico Trillo. /Foto: ultimahora.es.

Yrene Calais

He oído decir que Federico Trillo frecuenta los más altos niveles del Opus Dei y que se le pone como paradigma del buen hacer en la política y en la religión. Esto me indigna porque nada más lejos del espíritu de la Obra que un individuo fatuo e hipócrita como él.

Pide clemencia para las amantes de los allí presentes, dentro de su técnica de cocinero pastelero. Es un sepulcro blanqueado. Cuando venía a Alicante, asistía a la Misa de las 8 de la mañana y siguiendo su ejemplo los descreídos miembros del PP le acompañaban, pensando que así era más fácil conseguir un puesto en las listas, por aquello de que Alicante bien vale una Misa.

Una de ellas, Macarena Montesinos, aún ocupa un escaño de rastreo a tan insigne práctica. Y es que Federico es un vivo, un pillo o, si quieren, un vividor. Pasa por donde sea, se arrastra ante quien sea y dobla la cabeza en reverencial postura a cualquier Lady Catherine de Berg. Es lo que los ingleses llaman un personaje creepy, que tiene muchas acepciones. Los americanos lo utilizan para definir a aquellos seres arrastradizos y pegajosos.

Esta cualidad la comparte con Mariano Rajoy, pero en el caso de este último se añade también la de correoso, facineroso y personaje proveniente de las tinieblas galaicas.

Sin embargo, Mariano no va a tener otra que levantarlo de la poltrona de la Embajada, mandándolo a los tribunales, posibilidad que veo muy remota, porque se llevaría por delante la carrera del presidente y de algún otro más; devolverlo al Consejo de Estado de donde es letrado y parece que no tiene muchos amigos o recolocarlo, según lo que eran sus expectativas antes de que se reabriera el escándalo del Yak 42, en Alemania o en Estados Unidos. Es lo que él pretendía, según mis fuentes siempre muy solventes.

Lo que sí les puedo decir, y conozco muy bien al personaje, es que él tiene buenas agarraderas en Inglaterra; se ha dedicado full time no a representar a España o a atender a los sufridos súbditos españoles que llaman y llaman a la Embajada –entre los que me encuentro yo misma- y nunca hay nadie al otro lado del teléfono; ni se responden nuestros emails, ni hay comunicación alguna. Trillo se ha dedicado a su propio beneficio, a promocionarse a sí mismo y a su prole.

Según mis fuentes, tiene buenos contactos en la City de Londres, e incluso él mismo ha colocado a los duques de Cambridge una española como niñera de sus vástagos. El mal de Trillo es y ha sido su soberbia. Ese mirar a todo el mundo con desprecio. Creerse superior a todos. Por eso no me extraña que haya maltratado a los familiares de las víctimas del Yak 42; no tenían ninguna rentabilidad para él, pero la mano de los muertos es alargada y él que es un especialista en Hamlet, sabe muy bien que algo huele a podrido en Cartagena: Espero que haya ido a encomendarse a la Virgen de la Caridad Morena y que, por cierto, aproveche para empaquetar la antigua vajilla de la Academia de Marina de Marín y la devuelva a su sitio de origen. Es tan solo una sugerencia. Ser o no ser, pero es peor querer serlo todo. Esto lleva indefectiblemente a su muerte política. Tendrá que ir buscando, Romeo Trillo, un sitio donde colocar a su bella e inseparable Julieta de Micheo.

No sabe Federico lo duro que es caer en el malditismo, que tu prole esté ya marcada, que apellido sea infame, para tus hermanos, para tus sobrinos y para todos los que habéis actuado como si fuerais los nuevos Kennedy cartageneros mafiosetes. Había soñado un futuro en rosa –los nietos en Eton College, el mayordomo con tres idiomas, el Rolls Royce en la puerta, el cotage para las largas temporadas de asueto campestre…Cuando todo eso desaparece y empiezas, Trillo, a caer en desgracia porque eres un lastre para tus correligionarios políticos, se te da la patada. Quien a hierro mata, tarde o temprano, a hierro muere. Descansen en paz las víctimas del Yak 42, aunque aún queda mucho trecho para que alcancen Justicia.

 

 


2 comentarios en Federico Trillo: Algo huele a podrido en Cartagena

  1. Este opusdeista es más falso que Judás.
    Se las da de cristiano practicante, pero las malas lenguas dicen que tiene una amante desde hace décadas, a la que incluso ha llevado con él a Londres, a u cargo de confianza, faltaría más.
    Y no se trata de una ciada ocasional, que todos podemos tener, y yo el primero, sino de una “relación” que se prolonga en el tiempo, y sin ningún propósito de enmienda…

    • A mi no me pe ocupan las historias del bajo vientre.
      Cada cual jode con quien puede y quiere.
      Lo realmente importante es que ESTE HOMBRE ES UN CADÁVER POLÍTICO, Y YA APESTA.
      Cuanto antes le entierren, políticamente, claro, mejor le irá al PARTIDO PODRIDO, PP.

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  1. Federico Trillo, la historia de una gran mentira: El conseguidor sin teléfono fijo – Rambla Libre

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