Enrique de Diego.
Hoy es un día grande, un día de júbilo. España ha despertado. Los corderos se han vuelto lobos. Más de cuarenta mil personas en Madrid, miles en Barcelona, Zaragoza, Tarragona, Valencia…han gritado «libertad» y han llamado «asesinos» a los malos gobernantes. El juez Ruiz Fonseca de Castro, dirigiéndose a los madrileños, ha dicho que nace «una resistencia que va a plantar cara» y que con la pandemia y la inyección experimental se trata de pisotear nuestras libertades y generar una «religión nueva» para imponérsela a nuestros hijos.