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Francia espera a Marine Le Pen

Redacción




Virginia Montes.

Más allá de lo que digan los medios, la realidad es que la Agrupación Nacional de Jordan Bardella y Marine Le Pen sigue siendo el primer partido de Francia en número y porcentaje de votos y en escaños. 143 diputados para los nacionalistas frente a los 102 de Reinassance  (el partido de Emmanuel Macron), los 74 de La France Insoumise (Jean-Luc Melenchón), los 60 de Los Republicanos o los 59 del Partido Socialista. Además, los de Marine Le Pen han protagonizado un éxito extraordinario en las últimas citas electorales para decidir la composición de la Asamblea Nacional: 8 diputados en 2017, 89 en 2022 y 143 el pasado domingo.
Al margen de los comentarios de «analistas» y «expertos», toda Francia tiene claro que, antes o después, Marine Le Pen será presidenta. La pregunta que se hacen los franceses es cuándo. Y en base a eso se ha votado: unos, para que Marine entre al Elíseo. Otros, para que no lo sea. No hay más. Desde hace años, en Francia se vota por la Agrupación Nacional o contra la Agrupación Nacional.
Prueba de ello es lo sucedido en las siete circunscipciones electorales de Marsella, una de las metrópolis «más calientes» del hexágono: en la primera, la Agrupación Nacional ganó en primera vuelta con el 55,86% de los votos; en la segunda, la extema izquierda en segunda vuelta con el 53,64%; en la tercera, la Agrupación Nacional en segunda vuelta con el 50,93%; en la cuarta, la extrema izquierda en primera vuelta con el 67,49%; en la quinta, la extrema izquierda en segunda vuelta con el 65,95%; en la sexta, la Agrupación Nacional en segunda vuelta con el 52,33% y, por último, en la séptima, la extrema izquierda en primera vuelta con el 59,67%. Cuatro circunscripciones para la extrema izquierda (en todas ellas, la Agrupación Nacional fue el segundo partido) y tres para la Agrupación Nacional (con la extrema izquierda como segunda fuerza, respectivamente). Marsella, como Francia, está partida en dos. Lo dicho: o con la Agrupación Nacional o contra la Agrupación Nacional. Los de Marine Le Pen están en el punto que querían desde hace años: son la única oposición y la única alternativa.
El «órdago» de Macron ha fracasado. Su ambición de blindarse con una nueva mayoría en la Asamblea Nacional ha saltado por los aires. No solo no ha conseguido su objetivo sino que se ha dejado muchos pelos en la gatera en forma de diputados. Macron y sus aliados son menos diputados que en la anterior legislatura y están muy lejos de la mayoría absoluta. Solo tiene dos opciones: pactar con la ultraizquierda o con los nacionalistas. En la anterior legislatura, este juego funcionó en parte: las cuestiones más «sociales», salían adelante con el voto de la extrema izquierda y los ecologistas. Otras, más espinosas, como la reforma migratoria, lo hizo apoyándose en la Agrupación Nacional. Pero eso se ha terminado: Melenchon y Le Pen ya han dejado claro a Macron que tiene que irse y que no habrá más componendas.
¿Hacia dónde irá Francia? Es pronto para saberlo pero todo apunta a que las elecciones presidenciales previstas para 2027 se adelantarán. El ciclo de Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo toca a su fin.