Javier Marzal.
En 2024, los europeos y la Unión Europea han dibujado un futuro aún peor que en los años
anteriores.
Los votontos europeos han impulsado que renovaran los dos principales cargos de la Unión
Europea. Ursula Von der Leyen como Presidenta de la Comisión Europea y Roberta Metsola como
Presidenta del parlamento Europeo. Los españoles han vuelto a destacar entre los peores, votando
masivamente al grupo europeo popular (PP) y al grupo europeo socialista (PSOE), como si la Unión
Europea, dominada por estos dos grupos políticos, no les hubieran perjudicado suficientemente
desde 2020.
Von der Leyen encargó a Dragui (ex Presidente del Banco Central europeo) un informe para
impulsar la economía europea que ha sido publicado recientemente. Como cabía esperar, el Informe
Dragui supone un mayor intervencionismo económico de la Unión Europea, sobre el 5% del PIB
anual. Como en casos anteriores, esta planificación económica centralizada (fondos europeos como
Next Generation EU entre otros) tendrá como consecuencia no sólo una aceleración del
empobrecimiento de los europeos, sino una destrucción de la innovación y de la productividad, que
son los dos objetivos ocultos del Informe. Es evidente que impidiendo el aumento de la
productividad y la innovación, el empobrecimiento es seguro.
En la Comisión Europea, la sucesora de Borrell al frente de la diplomacia europea es la ex Primera
Ministra Estonia Kaja Kallas, con una tradición familiar y política antirusa. En un momento en que
que se está tratando de acabar la guerra de Ucrania, alienta a que la Unión Europea entre en esta
guerra y se venza a Rusia, cosa imposible de conseguir y con unas consecuencias gravísimas para la
vida de los europeos.
El 18 de diciembre de 2024, el Parlamento Europeo ha anunciado que por amplia mayoría del Pleno
se han transformado en comisiones permanentes dos de las actuales subcomisiones de Seguridad y
Defensa y de Salud Pública, cada una de ellas con 43 eurodiputados. Además se va a añadir otra
comisión relacionada con la iniciativa “Escudo de la Democracia”, que contará con 33
eurodiputados. Entre el 20 y el 23 de enero de 2025 se anunciarán los eurodiputados miembros de
estas comisiones.
La Comisión de Seguridad y Defensa tratará de despertar el militarismo europeo, junto con la
agresiva OTAN que en 2022 declaró que China y Rusia son enemigos militares, falseando la
realidad.
La Comisión de Salud Pública trabajará con la Organización Mundial de la Salud de Naciones
Unidas, para buscar nuevas formas de utilizar la salud para disminuir nuestra longevidad y nuestra
resistencia al totalitarismo nacional, de la Unión Europea y de Naciones Unidas.
La iniciativa “Escudo de la Democracia” se centra en acabar con la desinformación, es decir, con
toda publicación que sea inconveniente para la metamafia institucional y sus organizaciones
internacionales. Esta censura no sólo atenta contra la libertad individual de expresión y el derecho a
recibir información veraz, sino que este derecho dificulta la toma de decisiones empresariales,
constituyendo otra vía para el empobrecimiento.
Estos hechos son suficientes para saber que las prioridades de la Unión Europea para los próximos
cinco años son limitar la libertad, eliminando toda información veraz y controlando la actividad, la
salud y la economía de cada europeo, la aceleración del empobrecimiento (Informe Dragui, Next
Generation EU e impulso de la deuda pública) y del totalitarismo, la destrucción de la innovación
aumentando la zombificación de la economía por planificación centralizada (Informe Dragui), el
refuerzo de los competidores (especialmente de los BRICS), el debilitamiento del euro, la
consolidación de la decadencia y la reducción de las posibilidades del progreso haya que la mayoría
de la población sea sustituida por máquinas.
¿Por qué suceden tantos despropósitos en la Unión Europea?
Tras la decadencia europea se ha seguido votando a políticos decadentes en los Estados Miembros y
en el parlamento europeo, esto ha hecho que la Unión Europea se haya convertido en una
organización neocomunista, en el sentido de que realiza una planificación centralizada del
pensamiento (woke), de las leyes y de la economía, que aspira a eliminar la soberanía de los
Estados Miembros, sustituyéndola por un gobierno europeo.
Siendo votontos la mayoría de los europeos, ya que siguen votando a quienes destruyen sus vidas y
su futuro, los europolíticos tienen como prioridades aumentar su poder y disminuir el poder de los
europeos.
Dada la situación de hundimiento de “Los 6 decadentes” (Francia, Italia, España, Portugal, Bélgica
y Portugal) y recientemente de Alemania, los europolíticos tienen interés en promover una guerra
mundial porque ayudaría a encubrir la decadencia, a intervenir completamente la economía, a
impagar la deuda pública, a confiscar la riqueza de la población y a aumentar el totalitarismo
europeo, nacional y de la UE.
Si en España no hubiera tanto votonto no se habría renovado a estas dos presidentas ni se pondría en
marcha el Informe Dragui; por tanto, nuestro futuro pasa por convertir a suficientes votontos en
votantes, como explico en mayor detalle en el libro gratuito de 46 páginas: La decadencia española.