Miguel Sempere.
En declaraciones al programa de Intereconomía, «El gato al agua», Santiago Abascal responsabilizó a los medios de llevar a cabo «una demonización de Vox que lleva a la violencia«, como se vio este fin de semana con los acosos y agresiones en Sitges, Blanes y Zaragoza. El líder de Vox calificó la actitud de esos medios de «rastrera» e indicó que «los medios del establishment están desacreditados» y hay «una oleada de desconfianza hacia los medios tradicionales».
Abascal afirmó sentirse orgulloso de la valentía demostrada por los militantes de Vox, que saben que «van a encontrarse con personajes violentos«, pero culpó de ese ambiente a Pablo Iglesias por lanzar lo que denominó una «alerta antifascista» y a quienes, desde España y desde el Eliseo, han estado hablando de cordón sanitario, con referencia a Ciudadanos. Incidió en que la persecución se inició después del acto en Vista Alegre el 7 de octubre.
Sobre la financiación de Vox por miembros de la resistencia y la oposición a a la teocracia de Teherán, Abascal dijo sentirse muy tranquilo, porque las cuentas de las elecciones europeas, cuando el presidente de Vox era Alejo Vidal-Quadras, están depositadas en el Tribunal de Cuentas, sin que haya habido la más mínima indicación de irregularidad.
Abascal, que se mostró humilde ante el proceso que está viviendo, afirmó que Vox había nacido porque se habían roto los consensos básicos de la nación, como la unidad nacional o la defensa de las fronteras, que cometerán errores, porque Vox es una obra humana pero rectificarán, que ahora les toca distinguir a los patriotas de los arribistas entre la gente que les llega, y que eran fichando a la gente preparada que irá aportando las soluciones técnicas para poner en práctica los principios.