Luis Bru.
Rambla Libre rompió la conjura de silencio sobre la agresión sexual de Mapi León sobre la colombiana Daniela Caracas y obligó a todos los medios a hacerse eco, aunque mínimante, sobre lo que la jugadora del CF Barcelona Mapi León como simple «lance del juego» cuando Daniela Caracas se interpone en un saque de esquina.
El hecho denunciado, en primer lugar, por Germán Urrutia, tuvo un seguimiento oscilante y todo hacía presagiar qie iba a seguir la narrativa oficial, en este caso, la más estricta conjura de silencio, dado la conflictividad del hecho con el discuso falaz woke.
Rambla Libre no es un medio deportivo o, más concretamente, es más que un medio deportivo; es un medio que muestra las contradicciones wokes.
La noticia de Mapi León la dieron Marca, As, Mundo Deportivo, etc., sobre las cinco, después que Rambla Libre se hiciera eco. Marca la presentó como que a Mapi la acosaban en redes, omitiendo la violación. El resto se limitó a decir que el Español estaba dispuesto a denunciar a Mapi. El peor, como siempre, fue el woke Relevo, de la escoria de Vocento, que lo dio tarde y mal, que dio la noticia al día siguiente a media tarde, y la presentaba como algo sacado de las redes.
Lo llamativo es que el partido lo emitieron en DAZN, Andrea Segura que trabaja en La Sexta y Sandra Riquelme del woke Relevo. Pusieron la repetición durante la retransmisión y no dijeron nada. Tampoco lo cubrieron en sus propios medios a pesar de verlo las primeras.
Andrea Segura se justificó en la red social X diciendo que «no, en ningún caso apreciamos el gesto porque en directo son segundos. De hecho, yo lo que veo es un empujón e intento leerle los labios tras un empujón-como tantos otros- que hay en el partido. Si lo hubiera visto en directo lo condería como he hecho al verlo».
Cuando se le reconvino, Andrea Segura, se puso muy nerviosa y contestó al minuto diciendo que ella no apreció nada. Vaya, para trabajar para Ferreras y Pedrerol no se entera de nada.
Josep Pedreol, que es del colectivo arcoiris, hizo una suscinta mención y lo mismo sucedió, para cubrir el expediente, con Antonio García Ferreras.
De todas formas, hirvieron las redes y el escádalo tomó una forma descomunal, convirtiéndose en conversación dominante en la calle y en las cafeterías. Todo gracias a Rambla Libre.