Luis Bru.
La información que publica en Diario 16, su directora adjunta, Beatriz Talegón es de la máxima importancia: el primer ministro israelí y las autoridades sanitarias estudian dar un giro de 180 º a su estrategia. Dado que la variante Omicron es muy leve dejarían contagiarse a la población para conseguir la inmunidad de rebaño y dejarían de pinchar. Israel ha sido usado como banco de pruebas de Pfizer. El Doctor Vladimir Zelenko ha llegado a decir que Josef Mengele ha tomado los mandos en Israel. Si optan por el contagio -lo cual es, sin duda, la estrategia correcta- Israel tiene alguna posibilidad de salvarse y la alucinada estrategia de las farmacéuticas, la OMS y los dirigentes occidentales, como Joe Biden, Ursula von der Leyden, Boris Johnson, Emmanuel Macron, Mario Draghi…, recibirán un varapalo tremendo. He aquí la relevante información de Beatriz Talegón en el digital de referencia Diario 16:
Las autoridades sanitarias israelíes están valorando cambiar su estrategia de respuesta a la pandemia, en plena propagación de ómicron, para promover un modelo de contagio masivo de la variante, que provoca un enfermedad leve, en lugar de imponer más restricciones.
Israel reporta ahora mismo unos 3.000 contagios diarios, alcanzando la cifra más alta en los últimos tres meses. La tasa de positividad ha subido al 2,48% y el ratio de infección se encuentra en 1,53 (lo que apunta a una intensificación del brote).
Ahora mismo hay 17.260 casos activos en el país, suponiendo el doble de hace una semana.
Pero el aumento de contagios no está suponiendo un aumento de casos graves ni de fallecimientos, tampoco en las hospitalizaciones. En este sentido las cifras se mantienen estables desde hace semanas.
Según señalan los expertos, la tendencia llevará a que en unas dos semanas el 90% de los casos positivos sean de ómicron, como ya sucede en Países Bajos.
La estrategia sueca
La estrategia del contagio masivo es la que llevó a cabo Suecia al comienzo de la pandemia, una decisión que en principio parecía incomprensible desde otras latitudes. Este planteamiento consiste en proteger únicamente a las personas vulnerables y dejar que las demás actúen con normalidad, asumiendo que se contagiarán, apostando así por la inmunidad natural.
El primer ministro israelí, Naftali Benet ha dicho que la tormenta sucederá seguro y que no se puede hacer nada para evitarlo.