Enrique de Diego.
A raíz de su intervención en el Parlamento de Andalucía, la diputada Luz Belinda Rodríguez ha recibido numerosos mensajes de andaluces que han decidido no timo vacunarse, incluso de muchos que se han puesto el primer pinchazo. Se ha iniciado la insurrección en Andalucía contra la timo vacunación masiva.
– Perdone, pero no soy especialista en la política andaluza. Saqué la impresión de que el Consejero de Salud, Jesús Aguirre estaba muy nervioso con su pregunta y es un incapaz. Por lo menos reconoció que la timo vacuna no inmuniza.
No están acostumbrados. Los responsables de la sanidad en España, tanto a nivel nacional como a nivel autonómico, no están acostumbrados a que se cuestione el proceso de vacunación. Nadie se atreve a preguntar por ello de forma crítica porque rápidamente te colocan el sambenito de negacionista para desacreditarte.
La respuesta fue muy confusa porque, aunque reconoció que las vacunas no son 100 % efectivas, se empeñó en seguir utilizando el término inmunidad. Un término que sugiere que quien se vacuna no se puede ver afectado por la COVID, lo que no es cierto.
– Usted le preguntaba por efectos adversos tan graves como la esterilización de las mujeres o los abortos de las embarazadas y en vez de escandalizarse y abrir una comisión de investigación urgente va y responde burocráticamente que los efectos adversos los pone en conocimiento de la Agencia Española del Medicamento. ¿En qué manos están los andaluces?
Es una respuesta que incide en la falta de transparencia ¿Tan difícil es enumerar los casos contabilizados? Si los han comunicado a la Agencia Española del Medicamento es que los tienen identificados ¿por qué no los hacen públicos tal y como les estoy solicitando?
Los españoles tenemos derecho a conocer los datos que manejan las administraciones sobre los efectos adversos que están provocando las vacunas para poder formarnos un juicio lo más exacto posible al respecto, pero parece que hay una intención clara de ocultarlos.
– Oiga, ¿no tiene un tiempo para contestar usted, como sucede siempre en las preguntas orales parlamentarias?
Tras mi exposición inicial aún me restaban algunos segundos para la réplica al Consejero. Me hubiese gustado utilizarlos para insistir en mis preguntas dado que no se contestó a ninguna de ellas. Pero la presidente no me concedió la palabra y dio por finalizada mi intervención.
– ¡Válgame Dios! ¿Hasta ese punto llegan de quitarle a usted la palabra?
Ciertamente me sorprendió. Quiero pensar que la presidente entendió que no deseaba utilizar esos seis segundos y por eso no me dio paso. Como diputada no adscrita tengo ya las intervenciones limitadísimas, así que prefiero no pensar en que hubo un intento de acallar mis preguntas sobre las vacunas, pese a que soy consciente de la incomodidad que generan las mismas.
– ¿Qué eco ha encontrado en la gente a su intervención y a la chusca respuesta del consejero?
El vídeo con mi intervención se está difundiendo a través de las redes sociales. En pocas horas acumula ya miles de visualizaciones. De momento no son muchos los medios que se han hecho eco de la misma. Ojalá lo hagan, aunque sea para criticarla porque creo que es importante que la gente se de cuenta de la opacidad con la que los responsables de la sanidad pública están abordando la cuestión.
– Usted entonces asume el liderazgo de la lucha contra este genocidio, ¿qué iniciativas va a tomar ahora?
Mi intención es seguir interpelando a los responsables de la Junta de Andalucía para que pongan los datos de los que disponen a disposición de todos los andaluces, Voy a seguir insistiendo para que se hagan públicos los datos sobre los efectos adversos de las vacunas. Tenemos derecho a conocerlos. Así que insistiré tanto como pueda. Ojalá otros representantes públicos lo hagan también.
– ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar?
Hasta dónde sea necesario.