Enrique de Diego.
Acompañando a Josep Pamiès, el payés luchador, ha reaparecido Miguel Bosé, al que no consiguen silenciar, en un acto en Balaguer, Lérida, organizado por Dolça Revolucion, en el que ha animado a «seguir en esta lucha; una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal. Lo estamos haciendo maravillosamente».

El cantante, que es objeto de la inquina de los genocidas pro timo vacunas, afirmó que «el 80% de los sanitarios querrían hablar pero no lo hacen porque no se atreven», porque tienen «miedo» ya que les quitan la licencia.
«Nos harán la vida imposible un poco más. Hay dos humanidades, una con políticos soberbios y codiciosos que viven en el 3D y nosotros», recalcando que «la verdad se llama una vez, la mentira se repite». Ha añadido que «los niños no deben ser vacunados, ya que a los pequeños no se les debe tocar«, calificando el momento como «una situación terrible que hay que solucionar».