Javier de la Calle.
El pasado martes escuchábamos en la SER al alcalde de Galapagar, Alberto Gómez, dar unas líquidas e infumables explicaciones sobre la destitución de la concejala de Servicios Sociales, pero para sonrojo del señor alcalde, vamos a refutarle su intervención y demostrar a los galapagueños que ha faltado a la verdad e hiperbolizado.
Lo primero que dice son elogios a la gestión de la concejala destituida y lo bien que lo ha hecho, lo que nos lleva a preguntarnos el motivo de sustituir algo que funciona en tan poco tiempo y por qué, si es tan válida, no sé porqué no le ha dado otra Concejalía y sí a otro.
Nos cuenta, porque todo lo que relata es un cuento, que se hace cargo él mismo para impulsar los Servicios Sociales y volvemos a preguntarnos ¿no es más objetivo que se ocupe un concejal que el alcalde que bastante tiene con dirigir el Ayuntamiento? Ah, claro, que lo dirige Ciudadanos y se debe de aburrir.
Nos habla de un supuesto plan, pero resulta que, según se hace cargo, el servicio de comidas a domicilio para los mayores ha dejado de servir las comidas por Protección Civil, que era quien lo ha estado haciendo durante el estado de alarma y por decisión de la señora concejal de seguridad, dejando en un estado complicado al trabajador del Bar del Mayor que no puede atender ese reparto. Empezamos mal. Haciendo grave daño a los más vulnerables, a nuestros ancianos, a la generación que sacó adelante a España.
Para más abundamiento, la trabajadora de violencia de género carece de un simple ordenador para atender a las víctimas, rece porque no haya un caso grave, o siguen sin psicóloga de sustitución porque la titular está de baja por embarazo. Como decimos, vaya plan para impulsar los Servicios Sociales y tras llevar un año de alcalde.
Debemos decir, una vez más y tras haber comprobado como la concejala destituida, Raquel Lafuente, se ha partido la cara por los más desfavorecidos, que los Servicios Sociales de Galapagar no han recibido más que trabas desde la concejala de Hacienda, Pilar García López, la pija de Parquelagos, hasta el punto de leer un correo donde esta concejala ególatra, dice a la concejala destituida (sic) “me parece demencial pagar 2.500 euros mensuales a un educador social de Candelitas que solo se ocupa del Barrio San Gregorio” (el Barrio San Gregorio es el más desfavorecido de Galapagar).
En otros correos, este digital ha podido comprobar, la lucha de la concejala destituida por el bienestar de 69 familias vulnerables que cumplen los requisitos para ayudarles esos Servicios Sociales y que con 4.000 euros de fondo no le llegaban o como consiguió realojar a una persona desahuciada y como ha pagado para evitar cortes de agua, luz y gas por impago aún estando prohibido por Ley y tras el corte de agua por impago a una familia con 4 menores.
Tras los encontronazos con la concejala del partido veleta Ciudadanos por luchar por los más desfavorecidos llegó el injusto e injustificado cese.
Aunque el señor alcalde ha negado que haya cesado a su concejala por presiones de Cs, los mensajes WhatsApp de miembros del Equipo de Gobierno, a los que ha tenido acceso este digital, demuestran lo contrario.
En estos mensajes se puede leer, tras el primer artículo de Rambla Libre sobre la destitución de la concejala, y de una concejala de Cs, lo siguiente (sic) “no sé cómo estáis permitiendo esto, vamos a denunciar esto judicialmente” en referencia al artículo, “por favor, Alberto, se lo puedes pasar a Alfonso y que comience los trámites?” Alfonso es el abogado del Ayuntamiento, “vamos, que el cese nos da todavía más razón”; aquí queda claro el motivo real del cese y de quién parte, “ese medio lo leen cuatro gatos”.
Y sigue un concejal de Cs (sic) “Esto es denunciable, no vamos a consentir que a una concejal de nuestro grupo y del Equipo de Gobierno se la insulte tan gravemente y se metan con ella de esta forma. Hay un límite para todo, y ésto son ataques personales. Hay que ponerlo en manos del jurídico y que tome cartas en el asunto”. Es decir, utilizar los recursos del Ayuntamiento para algo personal.
Y el señor alcalde dice (sic) “Ok. Se lo envío a Alfonso, Es intolerable”.
Como ve, señor alcalde, ha faltado a la verdad frente a sus vecinos en esa entrevista, es decir… Le hemos pillao con el carrito del helao.
Ahora, si refutan estos datos o quieren ir a los juzgados les adelantamos que aportaremos a su señoría copia certificada tanto de los mensajes Whatsapp como de los correos, en concordancia con el artículo 268 de la Ley de Enjuciamiento Civil, es decir sacados con perito judicial frente a fedatario público, pregunten a “Alfonso”. Y ¿qué si fuera ataques personales? En una democracia se llama crítica, que no se enteran, y están amparados por la libertad de expresión, artículo 2o de la Constitución.
Señor alcalde de Galapagar, tenga dignidad y destituya a la concejala de Cs Pilar García, pida perdón a sus vecinos por no decir la verdad y restituya a la concejala destituida y, de no hacerlo, tenga el acto de dignidad de dimitir, su carrera política está acabada gracias a dejarse manipular por Cs. Y asuma, para el futuro, la justa ira del pueblo, indignado con el trato dado a Raquel Lafuente, que es el trato dado a los más vulnerables, a los más pobres. ¡A llevar la comida ya a los ancianos, qué clama al Cielo, mangarranes.