Cruz Sánchez de Lara o la mentira oficial



Cruz Sánchez de Lara. /Foto: elconfidencialdigital.com.

Miguel Sempere.

El periodismo no vive un buen momento en España. Quizás viva el peor de los tiempos recientes. Los medios se muestran ultraconformistas respecto a la imposición de ortodoxias preponderantes. La imposición de la mentira oficial está a la orden del día. El periodismo de investigación ha muerto, si es que existió algún día. Un ejemplo es la mentira oficial establecida sobre Cruz Sánchez de Lara, actual esposa de Pedro J Ramírez, rota por el libro de Enrique de Diego, El triunfo de Ágatha Ruiz de la Prada (de venta en Amazon).

De continuo se repiten los mantras que más convienen a la abogada, que es especialista en derechos humanos y violencia de género o la reiteración de su curriculum de diseño. No se han evitado los ditirambos hagiográficos como Ana Montesinos en Extraconfidencial, “tan valiente como elegante y comprometida“. O El País: “cuando se pone la toga en un Juzgado siente la solemnidad de su profesión sobre los hombros”.

Incluso se llega a desmentir aquello de lo que no se ha informado. Es el caso de Bea Tellez de Meneses, de Voz Pópuli, en “la novia de Pedro J y su pasado dramático y no conocido“, publicado el 14 de noviembre de 2.016, en la que se hace eco de una serie de declaraciones de Cruz Sánchez de Lara -“se puso en contacto“- que están llenas de inexactitudes, que la periodista no ha tenido ningún interés en contrastar, como que hay tres sentencias condenatorias por maltrato o que “yo sólo quería que me dejaran tranquila“, cuando la denuncia se presenta dos años y medio después de que cese la convivencia conyugal y se ha haya firmado el divorcio por mutuo acuerdo, o que cuando fue llevada a los tribunales por la presentación de siete denuncias falsas contra Jesús Muñoz sólo es una y porque no había pruebas.

Nadie, hasta el momento, salvo Enrique de Diego en El triunfo de Ágatha Ruiz de la Prada, ha tenido interés en conocer la sentencia de maltrato sobre la que se ha edificado la épica de Cruz Sánchez de Lara; ni conocer la versión ni la situación de su primer marido, Juan Carlos Iglesias Toro, cuya vida ha sido arruinada por una inmisericorde persecución judicial y cuya relación con el hijo que le decía que era “el mejor padre del mundo” ha sido completamente rota.

¿Por qué este silencio de los corderos? ¿Por qué esta falta de pericia profesional? ¿Por qué este desinterés por buscar la verdad?


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