Comunidad Valenciana: Año Cero



Mónica Oltra. /YouTube.com.

Enrique de Diego.

La Comunidad Valenciana -mucho más hermoso el nombre de Reino de Valencia- está siendo sometida a un proceso de ingeniería social, desde la Generalitat valenciana, que pone en riesgo la convivencia futura. Compromís, con la complicidad de un PSOE que tiene a un auténtico pelele como Ximo Puig al frente, utiliza el dinero público de los contribuyentes valencianos para atacar su identidad, para adoctrinar a sus hijos y para financiar el proyecto demencial de los países catalanes. Es una linea absolutamente antidemocrática, propia de sectarios compulsivos, porque Compromis no obtuvo la mayoría absoluta, es un partido minoritario que gobierna dentro de una coalición.

Ximo Puig y Mónica Oltra, tándem pancatalanista. /Foto: ara.cat.

Compromís es un enemigo declarado del pueblo valenciano y de su convivencia pacífica. Es un partido que es preciso erradicar. Pueden gestionar bien o mal, que lo hacen fatal, pero lo que destruye a los pueblos es sumirlos en la ceremonia de la confusión sobre sus consensos y anclajes básicos. Compromis es un partido catalán, al servicio de la secesión catalana, que quiere someter a Valencia a los dictados de los sediciosos.

Vicente Marzà. /Foto: youtube.com.

Se ha llegado al absurdo de que un mostrenco y tosco sectario como Vicent Marzà dediqué dinero de los contribuyentes valencianos a financiar siete digitales catalanes, marcados por su línea separatista, en lo que es una presunta malversación de fondos públicos. Nadie, en su sano juicio, hace eso, pero los de Compromís son simplemente unos locos peligrosos, con una acentuada paranoia ideológica.

En los colegios de la Comunidad Valenciana se está adoctrinando a los niños en teorías absurdas, falseando la historia, intentando modificar la textura vital de la región, que es orgullosa y españolísima y que no va a permitir tamaño desafuero, pero ahora, momentáneamente, se encuentra desarmada pues está sin un Gobierno decente y también sin una oposición mínimamente fuerte, pues el PP permanece desarbolado, esperando que los datos económicos de Mariano Rajoy hagan el trabajo, y callados para que no se recuerden las corrupciones pasadas, y Ciudadanos no tiene la fortaleza que en Cataluña, e incluso ha sufrido una escisión.

Es Mònica Oltra, un producto de los medios de izquierdas, la que personifica esta peligrosa política, a la que es preciso hacer frente con toda fortaleza, y que tiene otros aspectos de extrema gravedad como la financiación, mediante subvenciones y expolios a los contribuyentes, de la sustitución de la población autóctona financiando la llegada de ilegales, que no tienen derecho a residir en la Comunidad Valenciana y que deberían ser deportados de inmediato. Lejos de ello, Mònica Oltra está haciendo un efecto llamada con el dinero de todos.

Ante la debilidad de las fuerzas políticas de la oposición, la sociedad civil levantina ha de dar un paso al frente y fortalecerse: no es que Compromìs tenga que pasar a la oposición, es que debe ser erradicado, pasar a ser extraparlamentario. Esta es la tarea a la que haya que ponerse.

 

 


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