Nostalgia de los cómicos



Lina Morgan. /Foto: rtve.es.

Fernando Alonso Barahona. Crítico de cine.

El paso del tiempo –que nunca perdona los recuerdos – ha ido segando en los últimos tiempos la vida, que no la obra, de muchos de los últimos supervivientes de la raza de cómicos española. Ese grupo de hombres y mujeres cultivadores de los géneros populares y que comenzaron sus carreras en los teatros a lo largo y ancho de la geografía española.

Dos funciones diarias, viajes agotadores, obras que querían ser muy cercanas al público y ese oficio aprendido, no en escuelas de métodos y teorías, sino en el polvo y a veces en la arena de un escenario.

Muchos de ellos triunfaron y a falta de premios oficiales o de la llamada crítica, disfrutaban del calor del aplauso, sin duda el mejor regalo para un cómico de ley. Otros quedaron en el camino y algunos famosos en su tiempo esperan su  merecida reivindicación  

Se les llamó a menudo cómicos de la legua por su naturaleza itinerante que se remonta al Siglo de Oro español. Eran compañías pequeñas que recorrían los pueblos y habían de acampar – por orden  legal – a una legua de la población donde debían actuar. Los cómicos heredaban el talento de los antiguos juglares.

Inspirado en la Institución libre de Enseñanza, se creó en los años treinta el Teatro Ambulante formado por jóvenes universitarios y dirigido por el gran dramaturgo Alejandro Casona. Y coetánea sería La Barraca creado en 1931 por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte cuyo objetivo era llevar el teatro clásico español a los mayores lugares posibles de la geografía española.

Tiempo después, en la década de los 40, los Coros y Danzas de España recorrían también las ciudades ofreciendo su extraordinaria labor de conservación del folklore español.

Varias películas han reflejado de forma exacta y admirable ese mundo singular del cómico. Recordemos tres de ellas.  La primera es Cómicos 1954 dirigida por Juan Antonio Bardem – un apellido de cómicos auténticos – y que es una emotiva aproximación al universo de los más modestos de entre los cómicos, los ambulantes, los que deambularon en salas improvisadas y en fiestas de pueblo y para los que un teatro constituía un éxito y un lujo. Fernando Rey, Emma Penella, Elisa Galvé, Manuel Alexandre y Carlos Casaravilla encabezaron el reparto.

En 1972, Mariano Ozores – varias generaciones de cómicos desde los padres del director hasta sus nietos Adriana y Emma Ozores, pasando por los grandes José Luis y Antonio – presentó uno de sus mejores trabajos: Dos chicas de revista. De nuevo una aproximación sentimental al teatro ahora desde una de sus vertientes más populares: la revista. Música, comedia, humor, picardía y mucho trabajo tras las bambalinas y los anuncios de color. Lina Morgan –magnífica – encabezaba el reparto en el que brillaban cómicos ilustres de la categoría de José Luis López Vázquez, Manolo Gómez Bur, Antonio Ozores, José Sacristán, Florinda Chico, Rafaela Aparicio, Paco Valladares y como colofón la belleza sugerente y fascinante de Dianik Zurakowska, tal vez los ojos más bellos del cine español ( el cine desaprovechó el talento de Dianik, a excepción de Los ojos perdidos 1967 de Rafael García Serrano y La marca del hombre lobo 1968 de Enrique Eguiluz).

 Y en 1986 otro grande, actor, directos y escritor, como Fernando Fernán Gómez (1921-2007 ) dirigía y coprotagonizaba El viaje a ninguna parte, otro relato lleno de autenticidad, drama y lirismo: la vida dura de los actores de los pequeños teatros que han de viajar de continuo para sobrevivir.

Una escena magistral: aquella en la que el personaje de Fernán Gómez – cómico de la legua – no se adapta a las películas y maldice a los peliculeros que están hundiendo su oficio ambulante. El magnífico reparto lo completaban José Sacristán, Laura del Sol, Gabino Diego, Juan Diego, María Luisa Ponte….

 Hay otras películas interesantes, por ejemplo  Las alegres chicas de Colsada dirigida por Rafael Gil en 1984 – su última obra –  Con Tania Doris, Luis Cuenca, José Bódalo, Antonio Garisa, Máximo Valverde, Carmen de Lirio, Fernando Sancho; ambientada en la España de la posguerra es un documento interesante y lleno de emoción sobre la revista y uno de sus máximos productores, el empresario Matías Colsada.

Recordemos asimismo la más reciente  Pájaros de papel, 2010, dirigida y protagonizada por Emilio Aragón.   

Y un recuerdo independiente merecen –desde luego –las películas españolas sobre el circo, desde Zampo y yo 1965 de Luis Lucia con Ana Belén y Fernando Rey, hasta Una pareja distinta, 1964 de José María Forqué, con Lina Morgan, José Luis López Vázquez e Ismael Merlo. La más reciente es Balada triste de trompeta, 2010, homenaje de Alex de la Iglesia a la gran canción de Raphael y una película abigarrada y explosiva protagonizada por Carlos Areces, Antonio de la Torre, Carolina Bang, Santiago Segura, Alejandro Tejería, Fofito.

El teatro popular, tantas veces independiente y esforzado, no solo con comedias o astracanadas, sino a veces con obras dramáticas o clásicos ha mantenido vivo el espíritu del auténtico teatro: un arte vivo, hecho de carne, voz y sangre.

 Lina Morgan ( 1937-2015 ), puro teatro y puro carisma de comedia y talento , nos trae el recuerdo de otros cómicos inolvidables que precedieron por poco a Lina y que compartieron , casi todos ellos , trabajo y esplendor con ella. Así Juanito Navarro ( 1924- 2011 )  , su compañero de muchos años en el teatro , Paco Valladares ( 1935-2012 ),  Tony Leblanc  ( 1922-2012 ), Juan Luis Galiardo ( 1940-2012 ), Ismael Merlo (1918-1984 ), José María Rodero ( 1922-1991 ), Amparo Soler Leal (1933-2013 ), Antonio Ozores (1928-2010 ), José Luis López Vázquez ( 1922-2009 ), Manuel Alexandre (1917-2010 ), Manuel Gómez Bur (1917-1991 ), Alfredo Landa ( 1933-2013 ) ,

Jose Sazatornil (1925-2015 ), Pepe Sancho ( 1944-2013 ), Carlos Larrañaga  ( 1937-2012 ),  Alberto Closas ( 1921- 1994 ), Irene Gutierrez Caba (  1930-1995 ) , Alfonso del Real    ( 1916-2002 ), Florinda Chico (1926-2011 ),  Antonio Garisa ( 1916-1989 ), José Bódalo (1916-1985 ), Paco Martínez Soria (1902-1982 ) , Rafael Aparicio ( 1906-1996 ) , Gracita Morales ( 1928-1995 ) , Juanjo Menéndez ( 1929-2003 ), Mari Carmen Prendes ( 1906- 2002 ), Rafael Alonso ( 1920-1998 ), Antonio Ferrandis ( 1921-2000  ), Emma Penella ( 1930-2007 ) , Fernando Guillén ( 1932-2013 ), Maria Luisa Ponte ( 1918-1996 ) ,  Jose Orjas ( 1906-1983 ), Luis Prendes (1913-1998 ) , Isabel Garcés ( 1901-1981 ), Angel de Andrés ( 1918-2006 )  Luis S. Polack ( 1926-1999 ),Jose Luis Coll ( 1931-2007 ) ,Ana Maríscal  ( 1923-1995 ),  Luisa Sala ( 1923-1986 ),  Fernando Delgado ( 1930-2009 ), Carlos Lemos  ( 1909-1988 ) , Luis Barbero ( 1916-2005 ) ,  Elvira Quintilla ( 1928-2013 ) …… y tantos otros , con una mirada aún más profunda en el tiempo para Pepe Isbert (1886-1966 ) ,  Manolo Morán ( 1905-1967 ) Conchita Montes ( 1914- 1994 )  y Antonio Casal (1910-1974 ).

 

  

 Y teniendo presente los aún supervivientes a la altura de septiembre 2015 como Julia Gutierrez Caba ( 1932 ), Fernando Esteso (1945 ), Andrés Pajares ( 1940 ), Emilio Laguna ( 1930 ), José Sacristán (1937 ) , Luis Varela ( 1943 ), Jesus Guzmán ( 1926 ), Manuel Zarzo (1932 ) , Manuel Tejada ( 1940 ), Raul Sender ( 1943 )  , Pedro Osinaga , (1933 ) , Esperanza Roy ( 1935 ) , María José Cantudo ( 1951 )  o Concha Velasco (1939 ).

 

 El sabor del teatro con sus huellas de esfuerzo y vida, el contacto del cómico con la gente – su gente – y la recuperación de la entraña popular de la escena pueden pertenecer al pasado, pero su esencia es permanente porque todo arte vivo lo es  .  Y el teatro, a veces esposado por experimentos más o menos vanguardistas o por agudas reflexiones o monólogos, necesita para respirar la arena del campo, la palabra justa, la conexión con la realidad y – desde luego –el carisma del actor o la actriz   . Si el cine es un escorzo de vida humana  , el teatro es la propia vida representada en un escenario real por personas de carne y hueso .

 

http://www.youtube.com/watch?v=iH8y3VGjuM0

 


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