Miguel Bernad califica de “venganza” de los ultrachorizos borbones su enjuiciamiento y desvelará tramas oscuras de Estado



Miguel Bernad llegando a la rueda de prensa. /Foto: abc.es.

Miguel Sempere.

Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, ha calificado de “venganza” su procesamiento, directamente relacionado con el hecho de haber conseguido la imputación de Cristina de Borbón en el caso Nóos. Bernad ha desvelado que Miquel Roca, el conocido corrupto separatista que defendía a la esposa del ultracorrupto Urdangarín, le llegó a ofrecer entre 2 y 3 millones de euros por desimputar a Cristina. Miguel Bernad, que es un hombre honrado, al que en el registro de su casa encontraron 250 euros, y una cuenta corrientes modestas, que vive de su pensión de funcionario, no estuvo dispuesto a venderse.

En lo que es una vergüenza para la Justicia española y un descrédito final para el juez Santiago Pedraz, íntimo de Baltasar Garzón, Bernad será sentado en el banquillo de los acusados en un juicio político, después de haberle mantenido, sin pruebas ni indicios, nueve meses en prisión preventiva, donde fue sometido a un trato vejatorio. Miguel Bernad es el único preso político de esta mierdocracia.

“Ha sido un juicio político y mediático, una persecución política por poner en evidencia la corrupción de un régimen y una venganza por acusar a la Infanta de España”, ha afirmado Bernad en rueda de prensa en Madrid. El Fiscal, que podría estar implicado en caso de presunta corrupción relacionada con Abengoa, pide 25 años de cárcel implicando a Bernad en la trama de Ausbanc de Luis Pineda. Un despropósito demencial propio de un personaje que parece haber perdido el juicio.

Miguel Bernad, en la rueda de prensa, junto a su abogado, José María Bueno. /Foto: elespañol.com.

Según ha explicado Bernad, “unos dos meses antes de la apertura de juicio oral” por el caso Nóos, un abogado del despacho de Roca, Jaime Alonso, le citó en una cafetería de Madrid y le ofreció “dos o tres millones de euros” a cambio de retirar la imputación contra la hija del ultrachorizo de Juan Carlos de Borbón. Todo ello, ha asegurado, unos meses después de que el entonces presidente de La Caixa, Isidro Fainé, le citara en su despacho para transmitirle la “preocupación” del Rey por este asunto. “Me decían que la Familia Real estaba muy mal. Fainé apeló a mi sentido de Estado para que valorara retirar la acusación”.

Además, el secretario general de Manos Limpias ha denunciado en la rueda de prensa que “personas que están en las instituciones del Estado” le “advirtieron de las consecuencias” que le acarrearía haber imputado a la Infanta porque había “sobrepasado las líneas rojas”. A la pregunta de quiénes son esas personas, Bernad no ha querido dar nombres, pero ha asegurado que son “personas del Gobierno, de la Magistratura, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado” y ha adelantado que su defensa pedirá su citación como testigos en el juicio oral por extorsión.


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