Rajoy hunde a García Albiol



Xavier García Albiol, víctima de Mariano Rajioy.

Miguel Sempere.

La consecuencia más directa y evidente de la gestión por el Gobierno de Mariano Rajoy del proceso sedicioso catalán es en descenso en expectativa de votos del PP. Mariano Rajoy hunde a García Albiol. Hasta el momento, el descenso que se detectaba era leve pero significativo: de los 11 diputados actuales, el PP perdería uno. Una encuesta de GESOP ya sitúa ese descenso en términos de desastre y hudimiento: la horquilla en la que se movería el PP sería entre 6 y 7. Expectativa incluso peor que la CUP.

Para que las desgracias no vengan solas, el trasvase de votos del PP se produce hacia Ciudadanos. Y las encuestas detectan una sustancial subida del PSC de Miquel Iceta.

Todo esto era previsible. La gestión del Gobierno es sencillamente desastrosa. Sin precedentes en los anales, se permite presentarse a unas elecciones a personas y formaciones políticas que han protagonizado un golpe de Estado (simbólico, según Carme Forcadell). Y este nivel de tolerancia altísimo, prácticamente suicida, se compagina con acusaciones constantes de autoritarismo, con lo que el PP no cosecha ni el crédito de la fortaleza ni la comprensión de la debilidad. Rajoy no ha contentado a nadie, ni a tirios ni a troyanos y tampoco a su base electoral en Cataluña.

Intervenir para convocar elecciones inmediatas es una ridiculez histórica. No un error sino un horror. El Gobierno conspira, con Pablo Llarena, magistrado del Supremo, para apartar a la justa Carmen Lamela y soltar a Oriol Junqueras y compañeros mártires, porque Rajoy se encuentra con un martirologio separatista incrementado, con el ridículo de Carles Puigdemont en Bruselas jugando a gobierno en el exilio -lo que no le impide presentarse a las elecciones-, y al tiempo no transmite ninguna sensación de seguridad respecto a su compromiso con la unidad de España, empezando porque lleva todo el tiempo pidiendo perdón por haber intervenido y haber tenido que llegar a donde no quería.

Los platos rotos los va a pagar en primera instancia Xavier García Albiol, que es un político de ideas claras y convicciones, con capacidad de análisis y fortaleza para la polémica. Lástima. Pero del 21 D va a salir muy deteriorado el propio Mariano Rajoy, pues lo ha hecho tan pésimamente mal que el 21 D tiene un componente de plebiscito contra Rajoy.

Con Ciudadanos y PSC crecidos, con Miquel Iceta girando a la izquierda, con la amenaza de la presión por un “referéndum pactado”, a Rajoy se le va a complicar mucho la legislatura y al PP bastante el futuro.


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