Babis arrasa en la República Checa contra el euro y la inmigración



Andrej Babis. /Foto: youtube.com.

Virginia Montes.

A la Unión Europea se le acumulan los problemas. Tras el ascenso de los euroescépticos en Alemania y Austria, lo de la República Checa se produce en términos de arrase. Andrej Babis, con un perfil similar a Donald Trump, ambos son multimillonarios, y con un discurso contra el euro y la inmigración, al frente del partido Alianza Ciudadana de Descontentos, ha sido el ganador de las elecciones con el 32%; la formación antieuropeísta y contra la inmigración SPD es la segunda fuerza con el 11,5%. En tercer lugar, los conservadores del ODS con el 10%, seguidos del Partido Pirata (9,5%) y los comunistas (9%).

Los viejos esquemas geométricos de derecha e izquierda han saltado hechos añicos. Los partidos tradicionales, que llevan gobernando desde 1989, han caído en descrédito. Los checos están en contra de la imposición de cuotas de inmigrantes musulmanes. Están viendo lo que sucede en los países de acogida, donde los problemas sociales se acumulan y el terrorismo se ha disparado. También se muestran muy críticos con la burocracia de Bruselas y sus planes de ingeniería social y eso que en la República Checa el crecimiento interanual es del 4,7%, el paro roza el 3%.

Nacido en Bratislava en 1954, hijo de un diplomático, Babis militó en el partido comunista en los años ochenta. Tras la caída del régimen, y utilizando sus anteriores contactos, hizo una fortuna y montó un imperio con 35.000 empleados. Ese imperio incluye empresas de alimentación, químicas y de comunicación. Desde 2013, Mafta Media Group controla dos diarios de difusión nacional, tres televisiones y dos radios.

Toda mi vida he estado construyendo algo. Levanté una compañía que emplea a 35.000 personas. Yo vengo de la vida real. Y estoy seguro que hice un mayor trabajo en el Ministerio de Finanzas durante mi mandato que todos los ministros desde la Revolución”, se defiende Babis, que hace suya la subida de las pensiones. En cambio, las acusaciones de fraude por una subvención de la UE de dos millones de euros que le podrían costar la prisión, el magnate las atribuye a una persecución política de sus rivales. “Nadie habla de mi gestión. Ya dije en el pasado que tanto la derecha como la izquierda tenían el mismo programa: poder y dinero. Y ahora comparten un programa anti Babis. Dicen que soy un peligro para la democracia, pero no lo soy”.

Nuevos aires recorren la vieja Europa. En la República Checa han sonado con notable fuerza. Un posible gobierno de coalición de euroescépticos va a ser un nuevo quebradero de cabeza para Bruselas.


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