El caso Juan Ramón Rallo o la manipulación tramposa



Juan Ramón Rallo. /Foto: misesbarcelona.org.

Enrique de Diego.

Los resultados de Alternativa por Alemania constituyen un terremoto, cuyos efectos no han hecho más que empezar y cuya intensidad en la escala Richter aún es difícil determinar. Con epicentro en Alemania afectará a toda la Unión Europea. AfD ha obtenido 5.316.069 votos a candidatos directos y 5.877.094 a las listas de distrito. Con el 12,6%, es con claridad la tercera fuerza y representa un ascenso sin precedentes desde el 4,7% de las anteriores elecciones. Ya nada será igual en Alemania.

No hay ninguna duda sobre la transversalidad de su voto, pues capta más de 1.000.000 de antiguos votantes de la CDU, medio millón del SPD, 400.000 exvotantes de Linke, la izquierda radical, y también 40.000 votantes de los Verdes. A eso se añade que ha movilizado a su favor a 1.500.000 de abstencionistas y ha recibido el apoyo de 130.000 nuevos votantes.

Nadie está en condiciones de negar que una buena parte de este milagro electoral sea consecuencia de la política de puertas abiertas de Ángela Merkel hacia los mal llamados refugiados musulmanes -sólo una exigua minoría son sorios- y la entrada de cerca de un millón doscientos mil islamistas. ¿Nadie? Bueno, sí, Juan Ramón Rallo siempre solicito a defender lo indefendible al servicio de las tesis globalistas de las élites. El liberalismo -último refugio de estúpidos, trincones y mantenidos- se ha convertido en el peor enemigo de la civilización occidental en nombre de las fuerzas centrífugas del globalismo, al servicio de las élites mundialistas. Es rentable pero no es ético; oscila entre lo grotesco y lo satánico.

Alice Weidel y Alexander Gauland. /Foto: elconfidencial.com.

Rallo, que siempre empieza con la cita de un estudio, para concluir, de manera previsible, en su colección de dogmas, que es en lo que ha degenerado el liberalismo, sentencia que el ascenso de Alternativa por Alemania coincide “con los distritos que históricamente han brindado su apoyo a partidos nacionalistas y xenófobos como el Partido Nacionaldemócrata, el Partido Popular Alemán y Los Republicanos”, de forma que de fondo lo que están son “los instintos durmientes del nacionalismo alemán”. Hete aquí que son los nazis de siempre, y no hay más que hablar, aunque Alexander Gauland sea un ex CDU y Alice Weidel, una lesbiana casada con una oriunda de Sri Lanka, con dos hijos.

Masacre en el mercado navideño de Berlín.

Entre medias, Rallo va destilando manipulaciones de una tosquedad insufrible, de forma que, por ejemplo, “a mayor inmigración, menor crecimiento de los votos de AfD”, de forma que los mayores incrementos de votos se producen “donde menos había aumentado la inmigración“. De hecho, “los refugiados no alteraron significativamente el modo de vida de aquellas comunidades que los acogieron”, pues, contengan la respiración y abjuren de todo espíritu crítico, los mal llamados refugiados “tampoco han contribuido a incrementar el crimen (con la excepción de una cierta influencia en el tráfico de drogas y en el escaqueo de pagar por el transporte público)”. Este chico es idiota o se cree sus propias patochadas. El 20 de diciembre de 2016, un islamista, al volante de un camión de alto tonelaje, en el que ya iba el cuerpo sin vida de un transportista polaco, provocó la muerte de 12 personas y 48 heridos en un mercadillo navideño de Berlín. Nunca había habido ninguna muerte en un sitio tan inocente como un mercadillo navideño. Ángela Merkel declaró que “sería particularmente difícil para nosotros soportar, si se confirma, que este acto ha sido cometido por una persona que estaba pidiendo asilo en Alemania“. Y se confirmó. El asesino antes había estado asilado en Italia y en sus cárceles.

Nochevieja en Colonia. /Foto: elperiodico.com.

Desde la banda Baader Meinhof, Alemania estaba libre de terrorismo, hasta que llegaron los refugiados, algunos de ellos provocando “los muertos de Merkel“. Pero para el inefable Rallo todo es cuestión de algunos que se cuelan en el transporte público, por eso varios de ellos han sacado cuchillos y han matado a gente. No han cambiado, según este maestro Ciruela de tres al cuarto, las costumbres de la población, salvo que Alemania se ha llenado de bolardos, se han editado folletos pedagógicos para que los refugiados no toquen el culo a las alemanas, se ha prohibido su entrada en piscinas públicas, como en la ciudad de Bornheim. Ninguna costumbre ha cambiado, Rallo dixit, salvo que se han suspendido conciertos y festivales públicos, desde que en la Nochevieja de 2015, en Colonia, y en otras ciudades alemanas, dos mil refugiados sometieran a robos, abusos sexuales a alemanas -haciéndolas pasar entre cientos de salidos tocadores- y a violaciones, preferentemente de menores. O la violación y asesinato de María Landerburger, una joven de 19 años, voluntaria en un centro de acogida e hija de un alto directivo de la UE. Nada, trapicheos y algunos que se cuelan en el autobús. Alucinante.

María Landenburger, violada y asesinada.

Así que todo se debe a “la intoxicación mediática y partidista sobre la realidad del país“, según este manipulador sin escrúpulos, cuando la televisión pública tuvo que pedir perdón por haber ocultado el aquelarre de Colonia durante cuatro días, cuando los atentados islamistas han sido presentados como el producto de trastornados mentales y cuando Alternativa por Alemania ha sido objeto de la saña de todos los medios.

El análisis de Rallo nada tiene que ver con la realidad, porque él siempre es muy capaz de adecuarla a su telaraña de dogmas insustanciales, como cuando establece unos criterios para España y todos los contrarios para el sececionismo catalán. El éxito de Alternativa por Alemania se debe al “apoyo de personas que nunca militaron en el nazismo”, como establece un análisis de El Confidencial. Los votos a AfD en los länder orientales en efecto doblan a los occidentales; en los cinco orientales los votos se aproximan al 20%, siendo la segunda fuerza, por encima de la socialdemocracia, y en Sajonia se va al 27%, siendo la primera fuerza, seguramente por el trabajo de concienciación desarrollado por PEGIDA. Pero la presencia del partido es fuerte en todos los länders; en Baviera se va al 12%, igual que en Berlín; en Neukölln, el distrito berlinés con más inmigración se va al 11%.

Según el insustancial Rallo -manipulador compulsivo, a lo que se ve- los análisis que establecen una correlación entre inmigración musulmana y voto a AfD “se dan bruces con la realidad“. El que se da de bruces con la realidad es Rallo. La realidad le importa una higa.

El caso Juan Ramón Rallo: El liberalismo como último refugio de estúpidos, trincones y mantenidos


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