Alternativa por Alemania amenaza el sistema de Merkel



Virginia Montes.

Se les dio por acabados en el primer trimestre del año cuando se desató la crisis en torno a la propuesta de Frauke Petry de moderar el discurso para ofrecerse como socio de gobierno de la CDU, pero Alternativa por Alemania (AfD) ha remontado y ahora pugna por ser la tercera fuerza política en las elecciones del 24 de septiembre.

Lo que está haciendo Alternativa por Alemania es aún más importante: está haciendo virar el debate y lo está protagonizando. Por primera vez, la CDU se siente amenazada por su derecha y ello está haciendo que mientras Ángela Merkel afirme que no se arrepiente de haber dejado entrar a más de un millón de “refugiados”, el ministro del Interior, Thomas de Maziere incida en un discurso, retórico, anti-islam. Va obligado porque en su circunscripción de Sajonia las encuestas dan a AfD el 24% de los votos.

Alemania está, en esta campaña electoral, debatiendo sobre su identidad. Muchos alemanes consideran que están peligro de ser sustituido étnicamente, rechazan la sociedad multicultural que se les está imponiendo y el hecho de que los extranjeros “han venido para vivir de las ayudas sociales o para robar“, como afirma Andreas Wild, diputado por AfD en el Parlamento de Berlín. Ahora hay, afirma, un “equilibrio entre las personas muy productivas” y los receptores de ayudas sociales, que son extranjeros, de modo que “nadie se muere de hambre“, pero cuando “se profundice en la crisis y haya que luchar por la supervivencia, habrá un enfrentamiento armado“.

El lema de la campaña de AfD es “Confía en ti, Alemania” y uno de sus carteles más impactantes es en el que se afirma: “¿burkas? Preferimos bikinis”. 

La Comisaria del Gobierno para la integración, Aydan Özoguz ha llegado a afirmar que “no se puede identificar una cultura alemana específica“, y esto ha causado una conmoción en la nación de Fichte, Hegel, o Händel. El dirigente de AfD, Alexander Gauland ha respondido “que alguien le explique lo que es la cultura alemana. Así está chica turcoalemana no volverá más por aquí y podremos deshacernos de ella en Anatolia, gracias a Dios”.

Alice Weidel. /Foto: americanuestra.com.

Para la candidata a la cancillería por la AfD, Alice Weidel, doctora en economía, lesbiana con dos hijos, “la corrección política pertenece a la montaña de basura de la Historia”. 

El partido puede obtener el 10% de los votos situándose como tercera fuerza, por encima de verdes, izquierda radical y liberales, lo que significaría un terremoto en la política alemana que cuartearía el sistema de Ángela Merkel, basado en el vacío del espacio a su derecha -identificado con los demonios familiares nazis- y en la sumisión a las destructivas tesis globalistas.

 


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