Stop a las filtraciones de los sumarios



Miguel Bernad. /Foto: ramblalibre.com.

Miguel Bernad Remón. Jurista. Secretario General de Manos Limpias.

Estamos asistiendo día a día, y hora a hora, a la continua filtración a los medios de comunicación de datos de sumarios que están declarados secretos.

El anuncio del Fiscal General del Estado y del Fiscal Anticorrupción sobre una posible regulación y sanción de estas filtraciones ha provocado reacciones totalmente salidas de tono, y sin fundamento alguno.

Matar al mensajero”, “atentado al derecho de información”, son algunos de los editoriales que se han dedicado al tema, por parte de la práctica totalidad de los medios de comunicación social.

El “chollo” de las filtraciones toca a su fin. No vale todo, como hasta ahora.

Documentos privadísimos, conversaciones telefónicas íntimas, son portada a diario de la prensa, radio y televisiones, públicas y privadas. No se respeta nada.

El “morbo” atrae lectores y el negocio para el medio de comunicación está garantizado.

Pero, cabe hacerse la pregunta clave:

¿Quién es el chivato que efectúa las filtraciones?

Varias son las hipótesis:

  • El Juez Instructor.
  • El Ministerio Fiscal.
  • Algún funcionario, del juzgado o de la fiscalía.
  • Los propios policías investigadores (UDEF, UCO, etc.).
  • (No incluimos a los abogados y/o procuradores, pues al ser actuaciones secretas, no tienen acceso a las mismas).

Respecto al Juez Instructor lo descartamos, pues confiamos en su profesionalidad.

Con relación al Ministerio Público, excepcionalmente se han producido filtraciones, que han sido debidamente denunciadas o corregidas disciplinariamente.

Ahora bien, no pondría la mano en el fuego por los funcionarios de los juzgados y/o de la fiscalía, y lo mismo pienso respecto a los investigadores de la UDEF (altamente politizada, y escorada a babor), o la UCO, bastante más seria y profesional.

Para que los sumarios no se conviertan con las filtraciones en seriales que alimenten el morbo y el negocio de los medios de comunicación, los anuncios del Fiscal General del Estado y del Fiscal Jefe Anticorrupción en este asunto, merecen el respeto y el apoyo de la ciudadanía.

Hay una pregunta para la que la respuesta no debe admitir dudas: ¿A cambio de que contraprestación se producen esas filtraciones? Es decir, ¿qué obtiene “e chivato” a cambio de la filtración?

Quien escribe este artículo ha sido víctima de filtraciones (interesadas, parciales y sesgadas), de datos que estaban protegidos bajo “el secreto del sumario”.

Cuando se me detuvo el 15 de abril de 2016, a las 7,15 horas de la mañana, “el chivato” ya había filtrado a los medios de comunicación social la hora y el lugar de la detención, para que todos los medios pudieran estar presentes, sacarme fotos, divulgarlas urbi et orbe, y ofrecer a la sociedad el testimonio de mi “criminalización” y condena anticipada…

Es decir, lo que se conoce como la “pena del telediario”, que aunque luego seas declarado absuelto, o se archiven las actuaciones, te acompañará el resto de tu vida.

No creo que estas filtraciones se produzcan a cambio de dinero, aunque puede haber algún caso menor. Más bien creo que forman parte de una campaña destinada a “hundir” al adversario político, o desacreditar al denunciante que ha tenido el atrevimiento de denunciar a toda una Infanta de España, Hija y Hermana de Reyes.

¡Qué país, que paisaje y que paisanaje!, como diría el gran Unamuno


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