Macron, un jefe de Estado débil



El matrimonio Macron, según una animación de Taiwán. /Foto: ramblalibre.com.

Virginia Montes

No solo es un candidato de diseño, mimado por el pool mediático, con un programa de centro líquido, es que, además, los datos reales nos perfilan a un jefe de Estado débil, con una base delicuescente.

De los electores inscritos, 12,1 millones de electores no hicieron el esfuerzo de ir a votar, el 25,44%. A ellos hay que sumar 4 millones de votos nulos o blancos. A Emmanuel Macron le votaron 20.753.798, el 43% de los inscritos. Pero, según la empresa de sondeos Ipsos, el 60% han votado contra Marine Le Pen. De modo que solo 8.301.519 querían realmente a Macron como presidente, el 17,54%. Jamás el jefe del Estado francés había sido elegido con una base tan débil.

De hecho, Macron comienza su andadura con una popularidad del 41%, lejos del 61% con que lo hizo Hollande o el 56% de Sarkozy.

 


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