La globalización mata: El aceite de palma dispara el colesterol LDL



Luis Bru

El aceite de palma representa el 45% del aceite vegetal consumido en el mundo y no ha hecho más que crecer: entre 1999 y 2014, su consumo se triplicó. Esto ha llevado una abrumadora deforestación de selva tropical, de modo que el 45% de las plantaciones de palma africana eran en 1998 selva, y en Sudamérica el 31%. Los daños en el ecosistema han sido, obviamente, tremendos, con muerte de gran cantidad de animales de especies autóctonas, como los orangutanes.

De hecho, como uno de los signos de los tiempos ha sido estos perniciosos efectos medioambientales los que han hecho saltar las alarmas, hasta llegar el debate al Parlamento europeo, y no los daños sobre la salud humana. El problema estriba en el ácido palmítico (45%), un ácido graso saturado que provoca el aumento del colesterol LDL, provocando ateroesclerosis y, por tanto, ictus e infartos. También se ha señalado por la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria como cancerígeno. Según el Journal of Clinical Investigation, una sola dosis elevada de aceite de palma daña el metabolismo.

El aceite de palma ha crecido en el mundo globalizado, haciendo bueno el aforismo de que la globalización mata, de grandes superficies, enorme avaricia y total falta de escrúpulos. Lo curioso es que la población más expuesta es la infantil, desde la más corta edad, pues se usa en leches maternas, hasta la adolescencia y juventud, pues sobreabunda en bollería industrial, desayunos de cereales, chuches, bombones, chocolates, galletas, pan tostado. La leche materna natural contiene ácido palmítico pero del tipo beta palmito, que no está en el aceite de palma. De hecho, éste está altamente desaconsejado en quienes han sufrido infarto o cualquier enfermedad coronaria.

Aunque el PP considera que se trata de “alarma social injustificada”, ellos sabrán por qué intereses, cadenas naturistas como Supersano lo han eliminado completamente de sus productos y Al Campo se ha comprometido a eliminarlo de su marca blanca. En 2013, la Organización Mundial de la Salud ya alertó de que el aceite de palma era el culpable del incremento del colesterol en la población.

Empresas y productos que son elaborados con aceite de Palma

Uniliver, adquiere para sus 400 productos, entre ellos los helados Frigo, anualmente, medio millón de toneladas de aceite de palma.

Nestlé, en 2015, compró 420.000 toneladas, que usa en bombones, Maxibon y tabletas de chocolate rellenas.

Kellog’s adquiere 50.000 toneladas.

L’Oreal lo utiliza en sus cosméticos. Burger King, en sus patatas fritas. McDonalds, en sus postres. Starbucks, en bollería y en su frapuccino. Galletas: Fontaneda, la Buena María, Oreo, Campurrianas, María de Cuétara, Napolitanas, Tuc. Sobaos Martínez. Donuts. La Bella Easo. Desayunos: Froot Coops, Choco pops, Smarcks. Cereales Nesquick. Chocapic, Golden Graham, Estrellistas. Snacks: Rufles, Doritos, Fritos Matutano, Triskys. Mantequillas: Tulipán, Flora.

Chocolates: Ferrero Rocher, Kinder bueno, Kinder sorpresa, Happy hippo, Bombones de Lindt, Kit Kat, Mars, Snickers, Twis, Nutella, Nocilla. Caramelos: Sugus, cintas de pica de fresa Vidal.

Congelados: Spaguetti bolognesa Findus, Fetuccini 4 quesos Findus, Nuggets La Cocinera, Cordon bleu La Cocinera, San Jacobo de La Cocinera, Empanadillas de atún La Cocinera.

Crema Knorr de espárragos y de marisco gourmet.

La alternativa de fondo frente a estas agresiones a la salud de las multinacionales es volver al pequeño comercio, al producto fresco y cocinado en casa.

http://ramblalibre.com/2017/04/12/aceite-de-palma-envenenando-a-adolescentes-y-jovenes/

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