Uso y abuso de la prisión preventiva



Miguel Ángel López, prisión sin pruebas. /Foto: elprogreso.galiciae.com.
Miguel Ángel López, prisión sin pruebas. /Foto: elprogreso.galiciae.com.

Josep Sansano

No hay ni pruebas, ni confesión, pero el juez José Luis Lafuente, el director de la investigación, ha hecho uso y abuso de la prisión preventiva, que a veces se usa para quebrar a la persona, como un remedo de la tortura. Miguel Ángel López ha reiterado, en tres horas de interrogatorio, su inocencia, pero se ha invertido mucha parafernalia y mucho tiempo mediático como para ponerse en evidencia, ha habido mucho linchamiento y mucha condena televisiva, y un despliegue desproporcionado del Cuerpo Nacional de Policía, que podía y debía haber hecho las cosas con mayor discreción y mucha más eficacia. El abogado defensor ha calificado de “disparate” la medida, pero la maquinaria está demasiado acelerada para pararla. Estamos, por ahora, ante un fiasco y un fracaso de la Judicatura y de la Policía, resuelto por el expediente fácil del ingreso en prisión, lo que permite a las televisiones seguir mareando la perdiz.

 


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