El ignorante ilustrado Ignacio Escolar recomienda el burkini



Virginia Montes

No hay ignorancia más atrevida que la ignorancia ilustrada y entre los ignorantes ilustrados Ignacio Escolar, que no tiene estudios, se lleva la palma.

El mismo que nunca pone musulmán en ninguno de los atentados y terribles masacres perpetradas por musulmanas y que considera que todo es cuestión de homofobia y problemas mentales, ahora recomienda el burkini. Cuando un ignorante ilustrado coge la linde es peor que un tonto.

Las socias de El Diario, en coherencia, deberían lucir burkini en lo que queda de verano o darse de baja de ese delirante panfleto. Para Ignacio Escolar y para sus socias de tres al cuarto, hete aquí que el burkini no sólo ahorra en crema solar y depilación, sino que es un signo de liberación de la mujer.

En un delirante artículo, pretendidamente irónico, El Diario promueve el burkini: “Niégate a que te dejen fuera del debate aquellos que dicen que defienden la liberación de la mujer mientras dicen que no se puede ser feminista si vas tapada. Las mujeres son una hermosa complejidad, intrincada y diversa que compone la mitad de la raza humana. Aunque quizá sea desconcertante, algo como el traje de baño no está en la lista de prioridades de la vida de una mujer, no deberíamos ser limitadas, silenciadas, protegidas o expulsadas de la vida pública –y menos de los derechos de todas las mujeres– porque elijamos llevar un traje de baño completo o uno de dos piezas”.

Por supuesto, las musulmanas, en contra de las patochadas del ignorante ilustrado de Ignacio Escolar y sus socias, las musulmanas no elijen nada. Por supuesto, se trata de una imposición coránica: “Di a las creyentes que bajen sus ojos. ¡Cubran su seno con el velo”. Por supuesto, que el velo es manifestación pública de sumisión: “los varones están por encima de las mujeres”. Y por supuesto las musulmanes no tienen ninguna opción a negarse: “A aquellas de quienes temáis la desobediencia, amonestadlas, encerradlas, pegadlas”.

A todo esto, Ignacio Escolar y sus socias le llaman “celebrar la libertad”. Así que todas las progres a comprarse un burkini y a ponérselo: “celebra la libertad, aunque algunos se nos echen encima para restringir nuestra libertad de vestuario, celebra el significado de la verdadera democracia comprando una de las muchas opciones disponibles en cuanto a ropa de baño, y recuérdale al señor alcalde que la égalité también tiene que ver con la diversité. Quizá puedan controlar nuestras vidas, pero jamás nos quitarán nuestros burkinis”.

Este ignorante proteico de Ignacio Escolar desconoce que en Irán o Arabia Saudí matar a la esposa no es delito, quizás no ha oído hablar de los crímenes de honor, ni sabe que las musulmanas pueden y de hecho son desposadas desde los nueve años.

Sí, el burkini nada tiene que ver con la libertad de elección, sino con la esclavitud. Sí, es una prenda religiosa que rompe el principio francés de laicidad en los espacios públicos. Sí, es una autoexclusión. ¿Se puede hacer fotos a una musulmana en burkini? En Sisco, Córcega, se ha demostrado que no. ¿Es el burkini un intento de prolongar en las playas las sociedades paralelas agresivas de los musulmanes? Por supuesto. Por eso pretendieron una reunión en una piscina sólo con burkinis y pretenden acotar calas.

Como ha dicho, el primer ministro Manuel Valls, con toda la razón que al ignorante ilustrado de Ignacio Escolar se le escapa,  «el burkini no es una nueva gama de trajes de baño, una moda. Es la traducción de un proyecto político, de contrasociedad, fundado principalmente sobre la esclavitud de la mujer. No acepto esa visión arcaica. Está la idea de que, por naturaleza, las mujeres serían impúdicas, impuras, que deberían por lo tanto estar totalmente cubiertas. Esto no es compatible con los valores de Francia y de la República», señaló en La Provence.

La cuestión es si el velo es compatible con la laicidad y la respuesta es no.

 

 


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